Ary Pantoja
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“El gremio de los periodistas debe ser uno solo, sólido y fuerte alrededor de sus principios éticos, técnicos y profesionales y de sus objetivos gremiales”. Con esta frase, el periodista Guillermo Cortés Domínguez realizó ayer una severa crítica al “Foro de Periodistas Sandinistas, FPS”, convocado por una serie de hombres y mujeres de prensa identificados con el actual gobierno.

Para Cortés Domínguez, resulta “riesgoso” etiquetar a los periodistas con algún “apellido”, sobre todo si ese “apellido” conlleva una ideología política o los identifica claramente con un partido.

“Ponerle apellido a los periodistas, corre el mismo riesgo de ponérselo a la ética, porque al igual que ésta, el periodismo no necesita apellido, es uno solo, y se caracteriza por unos principios generales basados en aproximarse lo más posible a la verdad”, expresa Cortés Domínguez a través de un escrito que hizo circular vía correo electrónico.

Cortés Domínguez laboró en el desaparecido diario del Frente Sandinista, “Barricada”, y se ha convertido en un severo crítico de la práctica periodística partidaria. Recientemente hizo serios señalamientos a la iniciativa de reforma a la Ley Creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua, CPN.

“Nos quieren dividir”

“Nada impide al FSLN convocar a una reunión de periodistas calificados como ‘sandinistas’, al igual que lo podría hacer el PLC con colegas ‘liberales’, o el PLI con periodistas ‘liberales independientes’. Los calificativos nos distinguirían claramente unos de otros, nos diferenciarían a lo lejos, nos dividirían más de lo que estamos, y quizás hasta nos enfrentarían. ¿Esto es lo que quiere la cúpula del Frente?”, reflexiona Cortés Domínguez, en torno al citado foro para hoy.

Para este periodista, no es conveniente que el gremio se divida por opciones político-partidarias, y, por el contrario, enfatiza que los periodistas deben unirse. “El escenario partidario no debe estar en el gremio de los  periodistas, sino en los partidos y en las tareas que designan a su membresía”, señala Cortés.

A juicio de Cortés, muchos principios periodísticos se pierden desde el momento en que el o la periodista, responde a intereses partidarios.

“El mandato de ‘no matarás’, en el ejercicio de esta profesión se traduce en no mentirás, ni manipularás, no sesgarás, no difamarás, no calumniarás, no ocultarás. Y esto no se puede hacer subordinados a intereses partidarios de derecha, centro o izquierda o de cualquier otro signo”, expresa en su escrito.

Además, defiende el derecho de cada cual de hacer política-partidaria, siempre y cuando no esté reñido con la práctica periodística.

“En los gremios, los periodistas actuamos como tales, en el partido, como militantes. Quien quiera hacer partidismo, que lo haga en su partido. En el gremio, tratemos de mejorar nuestro desempeño para satisfacer las necesidades informativas de la población; y alcanzar mejores condiciones socioeconómicas”, aconseja Cortés Domínguez.

¿Cuál revolución?

Para Cortés, la convocatoria al foro está basada “en una falacia”, como lo es “la defensa de la Revolución en su segunda etapa”.

“La existencia de una revolución, lo cual no es cierto, es un malsano invento y una perversa herramienta de la retórica del FSLN dirigida a engatusar a los sectores populares. Ofenden la memoria de Julius Fucik, un periodista amante de la libertad”, expresa.

Otra de las “falacias”, agrega, es la utilización del término “sandinistas” para identificar a periodistas afines al gobierno o al partido Frente Sandinista de Liberación Nacional.

“Sandinista no significa ser partidario o simpatizante del FSLN. El Frente no tiene la exclusividad sobre este concepto. Hay varias corrientes sandinistas en Nicaragua… así como personas en su carácter individual que reivindican un sandinismo que nada tiene que ver con el autoritario y antidemocrático proyecto político del partido de gobierno”, explica Cortés Domínguez.

Para Cortés, “el llamado Foro de Periodistas Sandinistas, FPS, pretende partidizar el ejercicio del periodismo y subordinarlo a los intereses de una selecta y exclusiva cúpula dirigencial del FSLN”.

“¿Cómo podrán conciliar estos periodistas los intereses de la cúpula con el deber de informar, por ejemplo, cuando serviles militantes del partido junto a violentos pandilleros, estén garroteando a sectores de la población como hicieron recientemente con miembros de la Coordinadora Civil? ¿Criticarán a los nefastos herederos de la Nicolasa Sevilla? ¿Se justifica porque fue el partido el que mandó a reprimir?”, reflexiona Cortés.