Leyla Jarquín
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El vicepresidente de la Conferencia Episcopal y obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, aseguró que si en la Costa (Caribe) Atlántica hay un baño de sangre es por culpa de las facciones liberales que no consiguieron unirse de cara a las elecciones regionales en esa zona del país.

“Yo ya les dije a ellos (a los liberales) que van a ser los responsables si hay un nuevo baño de sangre; eso caerá sobre sus cabezas”, expresó Mata tras ser consultado sobre el fracaso de la unidad liberal, pues el movimiento Vamos con Eduardo rechazó la propuesta de alianza del Partido Liberal Constitucionalista y sólo se unió a la Alianza Liberal Nicaragüense.

Este prelado católico reconoció que estaba interesado en la unidad de las fuerzas liberales, pero no por razones políticas, sino “por el bien de la patria”.

Sobre la participación de Mata como mediador en este intento de las facciones liberales, la semana pasada, durante la Asamblea Sandinista Nacional y en su calidad de secretario general del Frente Sandinista, el presidente Daniel Ortega se refirió a él señalándolo de ser parte del PLC.

El señalamiento de Ortega

“Hay otros líderes religiosos que son más claros, son militantes del Partido Liberal, del PLC, y les respeto, esa es su opción, la del obispo que hoy está montando reuniones y que tranquilamente lo dice, y es bueno porque lo dice, no esconde y dice lo que es, y yo le reconozco en ese sentido que es una persona que no esconde lo que es, es un PLC y está preocupado porque se unan los liberales y anda haciendo reuniones”, dijo el mandatario en esa ocasión.

“Macho que relincha…”

Al respecto, el vicepresidente de la CEN señaló: “macho que relincha, chimadura tiene” y justificó su participación diciendo que él es un pastor que atiende al llamado del pueblo y que está obligado a prestar sus servicios.

En el programa televisivo, Esta Semana, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez Ortega, también se refirió a la mediación de Mata en la unidad liberal, y dijo que a criterio personal no considera correcto que un sacerdote intervenga en asuntos políticos.