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Mario Fulvio Espinosa fue el primer presidente del Colegio de Periodistas. Él es sandinista. Así lo dice, pero luego de decirlo hace una aclaración: “Cuando fui presidente, dejé a un lado esas cuestiones. Es algo elemental. Bajo el alero del Colegio las cosas políticas se olvidan porque si hacés política, matás al Colegio”.

Actualmente el gremio polemiza por la iniciativa de reforma a la Ley Creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua, pues hay periodistas que consideran que en ese resquicio está metiéndose el gobierno para controlar al gremio.

El editor de la Revista Medios y Mensajes, Guillermo Cortés Domínguez, explica sus consideraciones sobre un punto del anteproyecto de ley que ha causado discusiones: las funciones del Comité de Ética y Honor.

En la reforma dicho Comité “es el órgano supremo del Colegio de Periodistas de Nicaragua en cuanto a vigilar el cumplimento del Código de Ética”.

El artículo 23 establece que “las resoluciones que emita serán de carácter inapelable”. He aquí la causa de una de las polémicas. Guillermo Cortés Domínguez considera que ese punto es un error grave porque “toda la legislación nacional en su proceso contiene la fase apelación, ya que siempre hay un margen de error humano”.

La defensa

La diputada del FSLN, Martha Marina González, Periodista de profesión, es también la presidenta del Comité de Ética y Honor. Ella reniega porque la consideran cerebro de este cambio que se impulsa desde el Colegio de Periodistas.

González cree que las críticas deben ser abordadas durante la consulta que realizará la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Medios de Comunicación, a la que también pertenece.

“Yo estoy clara (de que causa polémica), eso se puede modificar”, dijo González refiriéndose al artículo 23. El siguiente artículo no es menos polémico. En él se establece una de las facultades del Comité, quizá la más importante.

“El Comité de Ética y Honor es el órgano encargado de dictaminar, ajustado a las normas de derecho común, los principios que rigen en la presente ley sobre aquellas faltas a la ética o inadecuadas prácticas en el ejercicio de la profesión, estableciendo las sanciones que procedan según la gravedad del caso”, dice textualmente el artículo 24.

Pero, ¿quién dice qué es inadecuado? Eso debería estar establecido en un Código de Ética que aún no ha sido aprobado y que recientemente también generó polémica porque, según dijo Cortés Domínguez en su momento, abría la posibilidad de regular jurídicamente el ejercicio periodístico y abrir las puertas para que el Estado tome medidas en ese aspecto.

Cuando el delito trasciende

Según Martha Marina González, con este artículo no pretenden sancionar por enfoques periodísticos. “No los voy a sancionar porque me manipularon. Si un periodista fue demandado (por injurias o calumnias), le pusieron una multa, llegó a los tribunales, le confirmaron eso, son casos comprobables. Un tipo de periodistas de esos no debe estar en el Colegio”, sostiene.

Actualmente el gobierno está enfrentado con los medios de comunicación, especialmente con los dos periódicos de circulación nacional, por las críticas que desde ellos se hace a la administración del FSLN.

Además de González, el Comité está compuesto por dos voceros de instituciones gubernamentales. Consuelo Sandoval, quien trabaja en la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales como relacionista pública, y William Briones, quien labora en Relaciones Públicas del Banco Central de Nicaragua.

“Allí hay un conflicto de interés gravísimo. No deberían estar importantes funcionarios del Frente Sandinista dirigiendo el Comité de Ética y sobre todo si forman parte de un partido con una vocación no democrática, muy exigente con sus militantes”, considera Guillermo Cortés Domínguez.

Este periodista da también otra razón: “Por muy fundamentadas que sean las decisiones (del Comité de Ética), sobre todo si se trata de periodistas críticos, esas resoluciones serán muy cuestionadas, habrá mucha suspicacia”.

Por las vísperas…

En un artículo publicado a inicios de septiembre en el portal del gobierno El 19, Consuelo Sandoval se refirió a estas críticas y las calificó como una “alharaca emprendida por los enemigos del gremio, entre ellos algunos colegas que en su afán de protagonismo no les importa perjudicar a todo un gremio”.

“Los patrones lanzaron a todo un ejército de entrevistados para acusar al Gobierno de promover una reforma a la Ley de Colegiación ‘excluyente y represiva’… Periodistas desinformados, diputados del montón, ‘especialistas’ en materia laboral, fueron entrevistados para descalificar el proyecto de reformas a la Ley de Colegiación. Solamente faltó que abordaran al gato de su casa para que también emitiera su opinión sobre el tema”, escribió Sandoval.

Martha Marina González se defiende diciendo que “siempre ha velado por los intereses de los periodistas, siendo diputada y no siendo diputada”.

“No hay casualidades fatales”, decía el Che Guevara

Esta semana, el presidente Daniel Ortega denunció una supuesta campaña de terror de los medios informativos e instó a los militantes sandinistas a contrarrestarla, pues considera que los medios de comunicación “son instrumentos del enemigo”.

El presidente de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), Roberto Larios, “no cree que exista intención del gobierno de coartar la libertad de expresión”.

Con qué cristal se ve

“Yo no veo al comandante Daniel Ortega permanentemente confrontado con los grandes medios. Yo veo a los grandes medios confrontados con el comandante Daniel Ortega”, señala Larios.

Larios no identifica como un problema el que tres periodistas, también militantes sandinistas, sean quienes, de aprobarse esta reforma, sancionarían a todos los periodistas, pues en el anteproyecto se pretende que todos los periodistas cuenten con una credencial del Colegio para ejercer la profesión.

“Lo ideal es que cualquiera que este allí esté desvinculado a cualquier partido y grupo de poder para aceptar las decisiones”, considera Guillermo Cortés Domínguez.

A criterio de Cortés Domínguez, el Colegio debería realizar talleres que den a conocer las normativas éticas “para que haya una apropiación”.

“La referencia fundamental debe ser el Código de Ética y con un enfoque no represivo, sino educativo y preventivo permanentemente”, expresó Cortés Domínguez.

¿Sandinistas o periodistas?

“Si los periodistas sandinistas somos mayoría en el Colegio, somos mayoría en los cargos de dirección”, justifica Larios, cuando se le consulta sobre las críticas por los miembros del Comité de Ética y Honor.

Aquí entra en la polémica otro debate, y es el de la partidarización de los periodistas. La semana pasada se formó el Foro de Periodistas Sandinistas, que según calificó Consuelo Sandoval en otro artículo es “una trinchera político-partidaria” desde donde están “comprometidos a decir la verdad”.

“Nosotros nos declaramos orgullosamente sandinistas y no pertenecemos al grupo de renegados que abandonaron el barco rojinegro a partir del 25 de abril de 1990, porque pensaron que el Frente Sandinista jamás retornaría al poder. Desde entonces se convirtieron en ‘demócratas’ y amigos de la derecha”, agrega Sandoval.

A juicio de Guillermo Cortés Domínguez “los calificativos nos distinguirían claramente unos de otros, nos diferenciarían a lo lejos, nos dividirían más de lo que estamos y quizás hasta nos enfrentarían”.

“En los gremios, los periodistas actuamos como tales, en el partido, como militantes. Quien quiera hacer partidismo, que lo haga en su partido. En el gremio, tratemos de mejorar nuestro desempeño para satisfacer las necesidades informativas de la población; y alcanzar mejores condiciones socioeconómicas”, indicó Cortés Domínguez.

Otra opinión

Mario Fulvio Espinosa insiste en que el Colegio Nacional de Periodistas “no puede ser partidario, pues su subsistencia y validez moral debe ser eminentemente profesional”.

“Yo concibo un periodista, si es colegiado, eminentemente profesional. Si nosotros como Colegio le damos preferencia a alguien por cuestiones políticas, estamos haciendo mal”.

Según Espinosa, por asuntos éticos los periodistas colegiados deben evitar ser partidarios. “Para ser miembro del Colegio, lo primero que debés de tener es tu profesionalismo y objetividad, por eso condenamos tanto la falsedad de la derecha como de la izquierda”, expresó.

Todos coinciden: Reforma debe consultarse

La Ley de Reformas a Ley no. 372, Ley creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN) no fue consultada con las diversas asociaciones de periodistas. Esa es la única crítica que hace Roberto Larios, quien lo califica como “una gran equivocación”.

Martha Marina González y Consuelo Sandoval aceptan que debe ser consensuada. “La consulta se va a hacer en las filiales de los colegios, de la APN, de la UPN y después se va a hacer un foro porque no podemos andar buscando a los periodistas uno por uno”, dijo González.

El anteproyecto de ley establece en su artículo seis que “para ejercer el periodismo será necesario contar con credencial del Colegio de Periodistas de Nicaragua, la que se obtendrá mediante la presentación de los documentos demostrativos contemplados en el artículo 4 de esta Ley”

Dicho artículo agrega que “se considera una infracción a esta disposición cuando se ejerza la profesión sin llenar los requisitos establecidos en esta ley y se considerara como ejercicio ilegal del periodismo, lo cual será sancionado por la autoridad competente, de oficio o a solicitud de parte”.

Según el artículo ocho, “el Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN) promoverá en los medios de comunicación, privados o estatales o en las divulgaciones de las instituciones públicas y de la empresa privada, la contratación de profesionales de la información, acreditados por el CPN”.

“El Colegio de Periodistas creará un Fondo de Prevención Social a través del cual esta instancia procurará la capacitación, salud, recreación y otros programas de tipo social, para beneficio de sus miembros”, establece el artículo 33.