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La voz de Enrique Quiñónez resuena en las paredes de la casa donde es entrevistado, y se oye tan vibrante el eco de sus respuestas como el revuelo que causa cuando califica a algún político con frases nada amables.

Dice que es como los jugadores de póquer, “paga por ver”, una frase que parece confirmar una personalidad fría, nada confiada y de temperamento colérico, mismo que tantas veces se le ha visto desatar; pero él se esfuerza por dejar claro que la gente se equivoca cuando lo creen el villano político, simplemente afirma que no coincide con el modelo “cría fama y acuéstate a dormir”.


Aunque confirma que a veces ha sudado calenturas ajenas, de lo que dice arrepentirse, se considera un personaje polémico, lo que definitivamente le ha valido para que más gente lo conozca, a pesar de ser un político relativamente joven.

En los últimos días Enrique Quiñónez ha confirmado sus intenciones de ser el compañero de fórmula de Eduardo Montealegre por parte de la coalisión liberal, el ex jefe de bancada del PLC se cree el indicado para Montealegre, esto a pesar de que desde el seno de su partido se levantan vivas para María Haydée Osuna y altos para Quiñónez.


¿De dónde surgió idea de aspirar a la vicealcaldía?
La gente percibe que mi liderazgo haría una fórmula perfecta con Montealegre, nos han exteriorizado que quisieran la fórmula Montealegre-Quiñónez y decidimos no darle la espalda a los managuas ante ese reto y he aceptado acompañar a Eduardo en la vicealcaldía.

En mi partido hay varios candidatos y lógicamente que mi posición es irnos a primarias a padrón abierto, así que quien tenga la confianza de la mayoría será la fórmula de Eduardo, sin menospreciar a nadie.

Todos tienen derecho a optar, sin embargo, yo creo que se necesita un gobierno que garantice respeto y autoridad, que no sea chantajeado por Ortega.


¿Por qué cree que es la mejor fórmula para Montealegre, habla de carácter, sólo usted lo tiene?
Creo que los dos nos complementamos con madurez, sabemos que es un trabajo en equipo, y yo creo que podemos hacer mucha labor junta, a parte que nos estamos llevando bien, hay sinceridad, hay honestidad entre los dos y aparte de que los dos sabemos que el trabajo es de dos y lo podemos hacer.

Pero está la candidatura de María Haydée Osuna y algunos directivos del PLC han manifestado preferencia por ella.

Aquí también juega con quien el candidato a alcalde se siente cómodo, habría que preguntarle en su momento al licenciado Eduardo Montealegre con quién se siente más cómodo, con quién hace una excelente campaña y fórmula.


¿Montealegre le ha dicho que se siente más cómodo con usted?
Bueno…ehhh…esa pregunta yo preferiría que se la contestara el licenciado Montealegre. Pero bueno, no sólo está María Haydée, hay más, todos capaces y no los puedo tachar de que no deban aspirar a ese cargo, aquí se trata de que los ciudadanos voten, pero también se debería leer la voluntad del candidato y saber con quién quiere hacer fórmula.

Espero que a última hora el partido no haga cambios y ya no vayamos a primarias y de pronto digan que sólo van a elegir los convencionales o que sólo votan las estructuras, porque todos sabemos que de alguna manera hay ciertas influencias que se pueden dar sólo para perjudicar.

Lo que me preocupa es que tantos candidatos y después comiencen a declinar, como ya me hicieron.


¿Es posible para usted que esto suceda? ¿Hay intenciones de truncar su precandidatura?
Somos políticos, aquí no hay hermanitas de la caridad, ni hermanos cristianos ni jesuitas, ni hermanos de La Salle, somos políticos, donde hay mucha hipocresía, donde en algunos casos no hay amistad que valga, y lógicamente que sí hay quienes creen que conmigo no van a tener beneficios que tendrían con otra persona, o que piensen que Eduardo puede ser inocente y quieren ponerle un candidato que lo inhiba entonces son otros los que se van a robar el mandado.


¿Declinaría de su candidatura de no ser la elección con padrón abierto?
Claro, si no hay una elección con transparencia, una elección como se decidió yo me retiraría y obviamente denunciando la falta de transparencia, y sería el licenciado Montealegre a ver si aceptaría ponerse la soga él mismo al cuello, porque sí debe saber algo, yo soy honesto y yo defiendo a mis amigos.


¿Es una denuncia?
Es una realidad, no voy a jugar, ni estoy jugando, si no hay transparencia no voy a participar y será Montealegre quien tome la decisión.

Algunos directivos del PLC han dicho que María Haydeé Osuna es su candidata.

Yo estoy claro de que lo importante es hacer una buena fórmula con Eduardo, respaldarlo, que el candidato sepa que va a tener a alguien leal y de ninguna manera después apuñalearlo; al final yo debo ser tan leal con los que me apoyan en mi partido en este momento, como con los que me apoyan a través del licenciado Montealegre.


Pero antes llamaba a Montealegre ratón “cuchumbalero”

Ríe…También ALN nos criticó fuerte en la campaña presidencial, nos dijimos muchas cosas, nos tirábamos duro, pero lo importante es llegar a la madurez, mire, Daniel se robó la casa de su vicepresidente y el vice hablaba de Ortega y ahora son fórmula; Ortega hablaba de los gringos y dejó que deportaran a Volz. Estos son casos donde hay robo, tortura, pero en nuestros casos fue sólo decirnos cosas, pero ya nos pedimos disculpas y estamos unidos, más bien lo hemos tomado a broma.


Ahora todos estamos unidos, el pasado es pasado.

Sobre la llegada de Alemán a la firma de alianza, ¿se lo esperaban?
Yo no sabía, pero la unidad es sin exclusiones y él (Arnoldo Alemán) es un líder, la llegada de Alemán alegró a los PLC, algunos han leído que era una emboscada, pero Eduardo tuvo madurez.


¿Usted qué leyó?
Yo creo que lo importante fue no ver esto como un reto o un boicot, lo bueno fue que no se dieron choques entre los miembros de uno u otro partido.

¿Entonces está conciente de que la figura de Alemán desune a los liberales?
Creo que debió haber consultado y preguntarle a ALN si querían que llegara y así hubiese entrado por el centro y no por la cocina, hubo tolerancia de Montealegre y se firmó la alianza, hubo un abrazo que no fue efusivo, más buscado por uno que por otro.


¿Qué significado tiene para usted ese abrazo?
Que todavía no tenemos la confianza en uno y otro, todavía tiene que pasar mucha agua debajo del puente.


Su cara al ver a Arnoldo Alemán no fue de alegría.

Primero fue sorpresa y segundo --calla un momento y suelta una risa avergonzada-- preocupado porque algunos me quedaban viendo como reclamando, pensaban que yo sabía y no yo no sabía nada, como diciéndome Quiñónez vos te prestaste para esto, pero yo no soy hipócrita.

Ahora, no he coincidido últimamente con el doctor Alemán, pero yo lo respeto mucho.


¿Se comenta que la unidad no es tan cierta y además vuelve a oírse hablar del pacto?
Vamos a valorar qué va a pasar en la firma de la casilla, yo escuché molestias de los ALN el día de la firma. Además, me preocupa la percepción de la población, un magistrado sandinista dijo que había diez diputados comprados y alguien ahí del PLC quiso decir que eran de ALN y a mí me llamaron diputados de ese partido y me dijeron, pero Quiñónez si los pactistas son ustedes.

Considero que eso no abona y hay desconfianza en el PLC, por algunos intrigantes que son tan duros, pero yo soy como los jugadores de póqueer, pago por ver.

En el PLC hay otros que han hecho el juego y ahora se rasgan las vestiduras y estoy seguro de que van a ceder cuando se lo digan, pero lo que no les vamos a perdonar es que le sigan haciendo juego al FSLN.

Sobre la presentación de Ortega en el parlamento, dijo que se le corrieron.

Dijimos que no íbamos a llegar a escuchar a una persona que es un desastre y un disparate para el pueblo nicaragüense, que se lo diga a sus diputados, que ni ellos creen lo que llegó a decir, yo vi un chabacano ahí, vulgareando más bien, y no estamos para ver una persona que dista de ser un buen gobernante, aquí nadie se le ha corrido.


El controversial Quiñónez
Este político ha sido ubicado entre los personajes que menos simpatía tienen entre los nicaragüenses, puntea bajo, cerca de la primera dama Rosario Murillo, el ex presidente Arnoldo Alemán y el actual Presidente de la República, Daniel Ortega, pero a él estas nominaciones le valen de algo, “estoy entre presidentes y ex presidentes”, exclama.


En pocas palabras, ¿cómo se define como político?
Me defino como una persona joven en la política, polémico dentro de mi misma manera de ser, algunas personas creen que soy muy confrontativo, yo diría que soy sincero, aunque dicen que la sinceridad en la política no funciona.


¿Dicen que fue sandinista?
Nunca he sido sandinista. Eso es parte del rejuego en la política, pero no es así, en la política diaria vemos que se dicen verdades, medias verdades y mentiras, sin embargo, lo importante es la posición de uno, lo importante es demostrar lo que uno ha sido.


¿Para usted quiénes serían los mejores políticos del país?
Los demócratas, nunca los que han hecho daño, que han perseguido, que han asesinado, que han violado, acusados hasta de violaciones.


¿Se refiere al Presidente Ortega?
Este país es tan chiquito que creo que todos nos conocemos.


¿Acepta que se ha equivocado como político?
He cometido errores, a veces no personales y me he dejado llevar por las decisiones de las mayorías, son errores, pero no son horrores como los que han cometido otros en este país, yo empecé a sudar calentura que no era mía y me he dado cuenta de que no valía la pena y ni había agradecimiento, ni lealtad recíproca.

Cuando dijeron que había que apoyar a Rizo fuimos a apoyar a Rizo, después que ya no, que era malo, después a apoyar a Enrique Bolaños, también nos fuimos, después que tampoco, entonces no me han gustado esos vaivenes.

¿Las encuestas lo ubican entre los personajes políticos menos populares?
Para mí eso tiene su punto positivo, además eso de que nadie me quiere, eso no se lo cree ni el mismo encuestador.