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El coordinador de la alianza Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Edmundo Jarquín, estimó ayer en su columna semanal de radio que se han renovado las expectativas sobre la unidad de las bancadas democráticas en la Asamblea Nacional como “un imperativo moral y político”.

Jarquín ve con entusiasmo que desde la Asamblea Nacional se esté gestando nuevamente la unidad de las bancadas de ALN (Alianza Liberal Nicaragüense), PLC (Partido Liberal Constitucionalista), Movimiento Vamos con Eduardo o Bancada Democrática Nicaragüense, y del MRS, hecho que considera como “el hecho político más relevante de la semana”.

Recuerda que en el pasado, cuando por primera vez se constituyó la llamada “Bancada contra la dictadura”, esa unidad tan plural probó su eficacia al detener lo que califica como “primera embestida del orteguismo para reformar la Constitución Política, y así abrir camino a su pretensión reeleccionista y continuista”.

“No es lo que el pueblo demanda todavía”

El político sandinista ve la convergencia legislativa en torno a temas de gran relevancia, entre ellos, la oposición a cualquier tipo de reforma constitucional. “No se trata, todavía, de la unidad opositora total que el pueblo demanda”.

A renglón seguido cree que la unidad legislativa debería ser compatible con la persistencia de diferencias en otros temas como las elecciones regionales de la Costa (Caribe) Atlántica de marzo próximo.

Ve el papel de las fuerzas políticas opositoras en las elecciones regionales como un conjunto de fuerzas que se oponen al proyecto dictatorial, pero en el fondo se trata de “impedir las reformas constitucionales y otras iniciativas que el orteguismo busca con ansiedad para consolidar su poder, y por el otro lado, la oposición, aunque por senderos diferentes”, opina Jarquín.