Leoncio Vanegas
  •   OCOTAL, NUEVA SEGOVIA  |
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El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert J. Callahan, manifestó la disposición de su gobierno de trabajar con las alcaldías cuyas autoridades hayan sido electas sin cuestionamientos de fraude, como esta ciudad, gobernada por el FSLN consecutivamente desde 1979.

“Nosotros trabajamos con los ministros de Educación y Salud, también con las municipalidades, pero siempre y cuando las elecciones fueron vistas como transparentes y justas”, respondió a la pregunta formulada por este corresponsal.

¿Ustedes tienen una lista de alcaldías en duda?, se le preguntó. “Sí, sí. No voy a mencionar nombres, pero es difícil para nosotros trabajar con municipalidades en donde hay dudas serias con la transparencia de las elecciones”, señaló el diplomático norteamericano al brindar sus declaraciones después de un conversatorio con las autoridades locales.

La oposición nicaragüense, obispos católicos y organizaciones de la sociedad civil denunciaron un presunto fraude electoral en unos 40 municipios durante las elecciones de noviembre de 2008, que el Consejo Supremo Electoral adjudicó al gobernante Frente Sandinista. La negativa del gobierno y de las autoridades electorales de realizar un cotejo de las actas de escrutinio, provocó el retiro de la cooperación europea y de la Cuenta Reto del Milenio, auspiciada por Estados Unidos.

Primera muestra para Ocotal

Callahan departió chistes y anécdotas con la alcaldesa en funciones, Ignacia Matute Hernández, y con concejales que se reunieron con él en la Biblioteca “Adolfo Vargas”, ocasión en que también entregó un donativo consistente en 52 títulos de literatura juvenil de autores estadounidenses. También conoció detalles de la celebración del bicentenario del ayuntamiento de Ocotal.

Recordó el envoltorio de cigarrillos que le mostró el alcalde Carlos Norori en su visita en abril pasado, y que fue encontrado en un resquicio de las paredes del edificio de la alcaldía durante los trabajos de restauración, y que data de los tiempos cuando los marines norteamericanos se acuartelaron en esta ciudad en su lucha militar contra el General Augusto C. Sandino.

“Es una historia de ustedes, un poco amarga. Tenemos que reconocer nuestra historia, pero debemos ver al futuro, un futuro mejor para Nicaragua y para todos los latinoamericanos”, comentó el embajador estadounidense.