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El vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, condenó ayer los ataques lanzados contra las instalaciones de la embajada de los Estados Unidos y el edificio de la Asamblea Nacional, hechos a su juicio que parecen haber sido ejecutados por “bandas de mareros de la política”.

Dijo que el discurso del embajador norteamericano Robert Callahan ante la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, “creo que fue un informe de los programas que se han realizado en el país”.

Indicó que el diplomático lo que hizo fue repetir las posiciones del Departamento de Estado y también lo que dijo el senador John Kerry, y eso pudo haberse interpretado (de otro modo), pero ya con el comunicado que emitió la Cancillería nicaragüense el tema estaba finiquitado como un rechazo a esa parte del discurso del embajador Callahan.

Inaudito, penoso...

“Pero después lo que ocurrió fue una sobre reacción inconcebible, inaudita, penosa, vergonzosa, que nos coloca a niveles de las épocas cavernarias, porque estaban en una manifestación en defensa de la autonomía universitaria y de repente aparecen agrediendo la embajada de los Estados Unidos de una forma asquerosa, porque parece que la atacaron las maras o pandilleros fanatizados, inclusive dirigidos por un irresponsable(¿?). Algunos aparecen sus fotos en los periódicos”.

Entonces, ¿quién es el responsable?
Dijo que este tipo de cosas siempre se las atribuyen a sectores vinculados con el gobierno, “aunque estén o no estén, y eso yo no lo voy a juzgar, pero cuando hay un personaje que tiene relevancia, se puede derivar cierta vinculación, y eso me parece totalmente inapropiado, provocativo y exagerado, y esto tensa las relaciones”.

A Morales Carazo le llamó la atención que después de la brutal agresión al edificio de la embajada de los Estados Unidos, la que debió haber sido protegida adecuadamente, “al día siguiente las instalaciones diplomáticas estaban totalmente limpias, como que no hubiera pasado nada”.

Llamó telefónicamente al embajador

Morales Carazo confirmó a END que habló telefónicamente con el embajador Callahan a raíz de la agresión de las turbas radicalizadas que atacaron la misión agarrándose de una excusa de algo que la Cancillería había finiquitado con el boletín oficial.

El vicepresidente le dijo a Callahan que le daba pena los acontecimientos ocurridos en la misión diplomática, y más aún cuando se trataba de un amigo personal. Eso no se trata de una acción gubernamental, sino de producto de una “horda descontrolada que andaba en otro evento, pero de repente apareció en la misión estadounidense”.

El acoso en la UCA

Sobre el acoso a que una periodista oficialista sometió al embajador Callahan en la Universidad Centroamericana, el vicemandatario dijo que el diplomático, junto a otros de sus colegas, estaba asistiendo a una feria internacional culinaria y “según lo que leí en el periódico, él no contestó ninguna pregunta a los periodistas en el lugar donde apareció un piquete de personas que lo anda siguiendo”.

Recordó que Nicaragua no tiene embajador en Washington y contemplar lo que algunos insensatos quisieran, que saquen al embajador Callahan, “es un disparate y una locura que no tiene ni pies ni cabeza y no creo que eso vaya a ocurrir, pero a veces se dan actos incontrolables”.

“El problema es que cuando se le dan alas a los alacranes y aguijones a las cucarachas, pues pican a los mismos que se los dieron (los aguijones). Ése es un dicho muy popular en México que dice: no le des alas a los alacranes”.

Morales Carazo confiesa que hay gente del exterior que se ha preguntado si hay ruptura de Nicaragua con los Estados Unidos, y “acordate que estas cosas se magnifican, por lo que espero que estas cosas encuentren un canal de civilización y cordura”.