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Un análisis realizado por la Coordinadora Civil, CC, demuestra que de reformas en reformas hoy tenemos una Constitución Política que obedece a los intereses personales de los gobernantes de Nicaragua, de las cúpulas de los partidos políticos, y, sobre todo, que les permite a todos ellos anegarse de poder con la venia de la legalidad.

El análisis de la CC indica que “la estructura de la Constitución original es la misma que la de 1987, sin embargo, a partir de ella hasta 2009, se han hecho ocho Leyes de reformas parciales a la Constitución de la República, y una sentencia de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, que declara inconstitucional una de estas reformas”.

Destaca, principalmente, que la “Ley 330 de Reforma Parcial a la Constitución Política de Nicaragua”, del 18 de enero de 2000, en la cual se modifican 18 artículos, “significó un cambio total de la esencia del Estado social de derecho establecida en la propia Carta Magna, instituyendo con ello un cambio del sistema político democrático por uno autoritario, excluyente y concentrador del poder”.

Diputación regalada

Por ejemplo, en el escrito se hace mención de la “diputación regalada”. “En ese ámbito la reforma incorpora como diputados con sus respectivos suplentes, al Presidente y al Vicepresidente del período presidencial anterior. En ese momento, el Ejecutivo lo representaba Arnoldo Alemán, por lo cual esta reforma tenía nombre y apellido, y fue llamada por el pueblo ‘diputación regalada’, y la misma lleva en combo, ipso facto, la inmunidad parlamentaria (Artículo 3 de la Ley 330, que reforma el Artículo 133 de la Constitución).

Poder Electoral

En otro inciso se explica que el artículo 170 reformado “convierte al Consejo Supremo Electoral, CSE, en órgano colegiado, y lo incrementa de manera exorbitante de un Presidente y un Secretario, a siete magistrados propietarios y a tres suplentes. “De conformidad con el numeral 8 del artículo 138 (de la Constitución), los suplentes no tienen responsabilidad concreta, y sin que suplan, son asalariados y actúan como propietarios”, se subraya en el escrito.

A esta la lista de reformas se suma la de la Sentencia 504 emitida por seis magistrados del Frente Sandinista de la Sala Constitucional de la CSJ, que declara inaplicables los artículos 147 y 178 de la Constitución de la República, para que el presidente Daniel Ortega Saavedra, y 109 alcaldes y vicealcaldes del partido de gobierno participen en las contiendas electorales de 2011 y 2012, respectivamente.

Más poder… ¿y los problemas?

El disidente sandinista y miembro de la Comisión de Gobernabilidad de la CC, Irving Dávila Escobar, dirigió el análisis de las reformas. En particular, Dávila considera que los gobernantes están más preocupados por el ejercicio y control del poder que por resolver los problemas fundamentales de la sociedad, razón por la cual fueron electos.

Explicó que el hecho de que haya tantas reformas a la Constitución revela que hay una enorme inestabilidad del Estado, en su conjunto, y de la sociedad, así como una creciente polarización social.

Esta clase de observaciones y críticas sobre las reformas también han sido expresadas en varias ocasiones por el especialista en temas constitucionales y ex presidente de la Asamblea Nacional, doctor Cairo Manuel López.

Según López, hace veinte años se hicieron reformas constitucionales. En ese período, añade, la Constitución ha sido modificada siete veces, en un promedio de dos años y medio por cada reforma parcial de las leyes y de la Constitución.

El especialista manifestó que la Constitución dictada hace dos décadas no encaja con la actual clase política --que debería ser frenada a través de leyes-- y con el actuar corrupto de los funcionarios del Estado, por ende, la Constitución es constantemente reformada para que coincida con los intereses de los políticos de turno.