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La reelección presidencial en América Latina debería ser posible sólo una sola vez, y no convertirse en una excusa para el caudillismo, opinó un grupo de ex mandatarios reunidos en Washington.

"No estoy de acuerdo con las reelecciones porque aquí lo que es importante son las instituciones. Y lo decimos aquí con la autoridad moral de estos presidentes que no han cambiado la Constitución para ser reelegidos", declaró el ex mandatario peruano Alejandro Toledo (2001-2005) en un acto en el Club Nacional de Prensa de Washington. "Yo creo que los 'Hugo Chaveses' no son la causa del problema", sino la pobreza que atenaza a un tercio de la población en la región y que "conspira contra el crecimiento, la estabilidad, las instituciones democráticas", añadió.

Toledo y otros cinco ex mandatarios de Bolivia, Guatemala, Honduras, México y Panamá habían acudido a la capital estadounidense para presentar una "Agenda Social para la Democracia", tras dos años de debates internos. La situación en Honduras acabó dominando los debates, y aunque con matices, los ex responsables políticos se mostraron en general en desacuerdo con la reciente tendencia de sus sucesores en la región de prolongar su estancia en las casas presidenciales.

"Una reeleción es saludable, porque le plantea a un mandatario que ha terminado un mandato una suerte de ratificación por parte del votante. El sistema norteamericano en eso es de una gran sabiduría", comentó el boliviano Carlos Mesa (2003-2005).

La reelección debe ir de la mano con el desarrollo institucional
El ex presidente hondureño, Ricardo Maduro (2002-2006), recordó porqué en su país no se acepta la reelección de manera terminante. Cuando se redactó la constitución en 1982 "no había una separación real de poderes. La elección del Congreso y la Corte Suprema eran coincidentes" con los periodos presidenciales, explicó. "Siento que la reelección tiene que ir en paralelo con el desarrollo institucional", añadió.

Maduro se declaró luego ante la prensa partidario de pasar la página en su país para concentrarse en las elecciones. "Siento que es una lástima, a 26 días de las elecciones, que en lugar de hablar de seguridad, empleo y salud estemos hablando de un problema coyuntural", señaló, en referencia a la crisis provocada por el golpe de Estado que destituyó a Manuel Zelaya, precisamente por querer buscar la reelección.

"El caudillismo nunca fue saludable en América Latina", añadió el panameño Nicolás Ardito, que ejerció la presidencia por menos de un año, entre 1984 y 1985, y tuvo que abandonar el cargo por desavenencias con el entonces hombre fuerte del país, el general Manuel Noriega. La única manera de evitar la tentación de confundir instituciones con personas es "haciendo partícipe a la población de grandes consensos nacionales, como han hecho en Chile o en Brasil", señaló Ardito.

"En principio estamos de acuerdo en la reelección, pero que no dependa de ella la continuidad de las políticas", abogó el guatemalteco Marco Vinicio Cerezo (1986-1990), cuyo gobierno sufrió varios intentos de golpe de Estado.

El mexicano Vicente Fox (2001-2006) no opinó sobre el tema, pero sí abogó también por la continuidad de las políticas, más allá de "la coyuntura" como la actual crisis económica que sacude al país.

Los seis presidentes lanzaron en 2007 la idea de compartir sus experiencias para delinear una "Agenda Social" con un mínimo de propuestas a aplicar en los próximos 20 años en la región. "El crecimiento económico debe continuar siendo la prioridad", explica el informe presentado por los ex mandatarios con 38 propuestas concretas. Ese informe será presentado este mes ante los actuales presidentes en la Cumbre Iberoamericana de Estoril, Portugal.