•  |
  •  |
  • END

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, aseguró ayer que el fallo de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, que habilitó su homólogo Daniel Ortega para competir nuevamente en los comicios nacionales, comparado con el que le concedió hace seis años ese mismo derecho, son “como una gota de agua y una de aceite”.

Arias adujo que el Poder Judicial nicaragüense no es independiente a los intereses partidarios, contrario a su par de Costa Rica.

“La diferencia radica en el grado de independencia del Poder Judicial, la cual no se da en Nicaragua”, afirmó Arias al diario La Nación.

El mandatario tico, a quien Ortega constantemente critica, agregó que los magistrados en Nicaragua “pertenecen a los partidos políticos y responden a los partidos políticos”, y que el fallo que lo inhibió de ser candidato presidencial comparado con el que le otorgó esa facultad a su homólogo nicaragüense es como “una gota de agua y una gota de aceite”.

Nada que ver

“No podemos compararnos. No hubo debate, no hubo discusión ni análisis profundo. Las dos resoluciones son radicalmente distintas”, aseguró Arias cuando fue consultado por el diario La Nación.

Arias hizo hincapié en el proceso previo a la sentencia que podría asegurarle un tercer período presidencial a Ortega. El fallo, dijo, “se dio 6-0 y se decidió en minutos. No tuvo el estudio que tuvo en Costa Rica, donde hubo vistas públicas y todo el mundo opinó. Son instituciones muy distintas”.

En 2003, a través de una resolución de la Sala Constitucional del Poder Judicial de Costa Rica, Arias fue desinhibido de ser nuevamente presidente.

Bajo el argumento de que la Constitución “no puede reducir, amputar, eliminar, ni limitar derechos y garantías fundamentales, ni derechos políticos de los ciudadanos, ni los aspectos esenciales de la organización política del país”, a través de una sentencia la Sala Constitucional del Poder Judicial de Costa Rica anuló la prohibición establecida en la reforma constitucional de 1969.

El caso Nicaragua

Contrario a Nicaragua, donde la Constitución permite una reelección alterna, en la reforma de 1969 la Carta Magna del país vecino prohibía todo tipo de reelección.

En Nicaragua, seis magistrados de tendencia sandinista de la Sala Constitucional de la CSJ emitieron una sentencia que declara la inaplicabilidad de los artículos 147 y 138 de la Constitución.

La sentencia ha despertado el rechazo de diferentes sectores nacionales y del gobierno de Estados Unidos. La Unión Europea analizará el fallo a mediados del mes, mientras el presidente Daniel Ortega aseguró que “está escrito en piedra” y el Consejo Supremo Electoral, CSE, ya se apresuró a aceptarlo.