Ary Pantoja
  •  |
  •  |
  • END

La reforma a la Ley de Equidad Fiscal presentada el lunes por el Ejecutivo ante el Parlamento, empezó a dar señales negativas al sector empresarial. Según el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, Francisco Aguirre Sacasa, representantes de la empresa Wall-Mart, en Nicaragua, le comunicaron ayer sus intenciones de abandonar el país si la reforma se aprueba como la presentó el gobierno.

La cadena estadounidense Wall-Mart es la dueña en Nicaragua de los supermercados Palí, y absorbe, además, unos 200 millones de dólares al año en exportaciones de las empresas de zonas francas (maquila) del país hacia los Estados Unidos.

Grave, si la advertencia se cumple

Según Aguirre, Wall-Mart paga al fisco estadounidense unos 4.4 millones de dólares anuales, y con el uno por ciento que el Ejecutivo pretende gravar a los ingresos brutos, eso representará 1 millón 500 mil dólares adicionales en impuesto para la trasnacional. Aguirre recordó que si esta cadena decide irse del país, irán a la calle unas 9,500 personas que son empleadas directamente en los supermercados.

El ex presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional considera que la reforma tributaria del gobierno establece impuestos recesivos “y peligrosos para una economía que está en una espiral negativa como la nuestra”.

Sin embargo, el actual presidente de la Comisión Económica, Wálmaro Gutiérrez, rechazó la preocupación de los representantes de la transnacional, alegando que la reforma fue “consensuada” con el Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, y que los dirigentes empresariales apoyan la iniciativa gubernamental.

Raro consenso

Lo dicho por Gutiérrez cae en contradicción con lo afirmado por Aguirre Sacasa, quien señaló que el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, le llamó por teléfono para expresarle su preocupación en torno a la posibilidad de que Wall-Mart abandone el país, pues esta situación podría crear inestabilidad empresarial.

Para Aguirre, la transnacional --que también exporta 19 millones de dólares anuales en productos agrícolas de Nicaragua hacia otros países centroamericanos-, puede tomar la decisión de irse o de trasladar el costo de ese impuesto a los consumidores, aumentando el precio de sus productos en los supermercados que representa; además de reducir sus compras a las maquilas nicaragüenses.

En tanto, el diputado Eduardo Montealegre advirtió de un posible cierre de otras empresas medianas y pequeñas, o, en su defecto, que se mantengan, pero a costas de aumentar el precio de sus productos al consumidor final.