Leoncio Vanegas
  • JALAPA, NUEVA SEGOVIA |
  • |
  • |
  • END

A los dos ex alcaldes y al actual, los une un elemento común: las amenazas de muerte. Orlando Zeledón Sobalvarro, en el poder local, denunció ante la Policía a su antecesor Humberto Pérez Largaespada por este delito, presuntamente ocurrido el 17 de noviembre pasado, y el expediente acusatorio ya está en manos del Ministerio Público.

Aunque ambos fueron “pipitos” en la estrategia electoral para mantener la alcaldía en manos del orteguismo, apoyándose mutuamente para enfrentar a los detractores de la administración municipal, por el cúmulo de denuncias de corrupción, algo “desengranó” la amistad entre ellos, y ahora se han declarado no sólo adversarios políticos dentro del partido, sino también enemigos personales.

¿Para qué le filmaba su casa?

El forcejeo político interno del FSLN en este municipio ha escalado a palabras de alto calibre, que ahora toca dirimir a las instancias judiciales.

El edil jalapeño detalló que en la tarde del 17 de noviembre, estando en su casa de habitación, situada cerca de la estación policial, su antecesor, desde una camioneta Toyota, gris, con una cámara filmaba su morada, a la que le adhiere nuevas construcciones.

Zeledón Solbavarro salió a increparlo por la acción, con el consecuente altercado, y es aquí donde supuestamente Pérez Largaespada, además de tildarle de ladrón, le auguró poca vida, diciéndole que no iba a durar mucho, porque quien lo desaparecería sería él.

El actual edil ha repetido que a él lo llaman loco por la febrilidad de su gestión, “pero soy una persona que no me he lucrado con recursos públicos”, ha expresado, en clara alusión a sus antecesores, que tienen resoluciones de la Contraloría General de la República que los pega con presunción penal.

Con un menú de opciones para morir

En otra situación de desosiego está Francisco Omar González Vílchez, quien denunció en la Policía que el último lunes le llegó a su casa, por vía Correos de Nicaragua, un sobre que contenía dos misivas con amenazas de muerte, procedente de Estelí, de parte de un tal Carlos Sosa Calvo.