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El 2009 podría ser un año malo o bueno, según el cristal con que se mire. Lo que es bueno para alguien, no necesariamente lo es para otro. Así, el año recién pasado fue bueno para el presidente de la República Daniel Ortega, pues consolidó su poder político y económico, pero fue malo para la mayoría de los nicaragüenses que cerró el año con más impuestos, menos empleo y más pobreza.

Además, el 2010 no pinta nada bien. En esta entrevista, el coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Edmundo Jarquín, advierte sobre los peligros que enfrenta la institucionalidad derivados de la consolidación política de Ortega en 2009, sobre todo, luego del Decreto Ejecutivo 03-2010 emitido por el mandatario nicaragüense el pasado sábado nueve de enero.

“Estamos frente a un golpe de Estado, heterodoxo, pero golpe de Estado. Todo lo que hagan los magistrados del Consejo Supremo Electoral y de la Corte Suprema de Justicia, así como los funcionarios de la y Superintendencia, después que se les venza su periodo será ilegal, y recurrible ante tribunales dentro y fuera de Nicaragua”, señala Jarquín.

Además, advierte que “el decretazo de Ortega agotara la tolerancia de los organismos financieros internacionales frente al deterioro de la institucionalidad democrática. De hecho en Nicaragua no queda vestigio de seguridad jurídica”.

Para Jarquín, la acción de Ortega, en alusión al decreto, “es incentivo adicional para unidad de la oposición”.

¿Cuál es su valoración del año 2009 en términos políticos y económicos?
El 2009 fue un buen año para Daniel Ortega y un mal año para Nicaragua. Fue un buen año para Ortega porque ha consolidado su poder político y burocrático; logró que la presión por el fraude en las elecciones municipales de 2008 disminuyera, a eso contribuyó el golpe de Estado en Honduras, que distrajo la atención de Nicaragua hacía ese país.

Ortega también logró sacar su reforma tributaria; sacó ese remedo de sentencia de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que le habilitaría para volver a ser candidato en abierta violación a la Constitución Política de Nicaragua; pero todo eso que son buenas noticias para Daniel Ortega son malas noticias para Nicaragua, porque ha aumentado la desconfianza política, se están acumulando condiciones para mayor conflictividad social y política, ha aumentado la inseguridad jurídica, las condiciones para la inversión se han deteriorado y terminamos con más pobreza y más desempleo. Es ilógico que el llamado gobierno de los pobres, esté produciendo más pobreza.

¿Vive Daniel Ortega de la pobreza?

Parece que Daniel Ortega saca ganancia de la pobreza y como que necesitara que haya más pobres. Sí, Daniel Ortega vive de los pobres y la opción de un verdadero dirigente debería ser que haya menos pobres y apostar a que se es mejor dirigente, en tanto haya menos pobres; y en cambio Ortega apuesta a que siempre se esté peor, para estar con ese síndrome de la victimización.

Cómo se explica que un dirigente fracasa en el combate a la pobreza pretenda ser nuevamente candidato a la presidencia. ¿Resulta en un contrasentido?
Totalmente y por eso es que no estamos en el inicio de un largo período de dictadura, sino al final del largo período de poder de Daniel Ortega que ya lleva tres décadas. Daniel Ortega ha ejercido el poder desde arriba o desde abajo, desde hace tres décadas, de tal manera que este balance desolador de Nicaragua como el país más atrasado de Centroamérica, el segundo más atrasado de América Latina, el segundo con índices de pobreza y extrema pobreza, es fundamentalmente responsabilidad de Ortega.

Con este panorama, ¿qué podemos esperar para el 2010?

En términos de lo deseable es que se unifique toda la oposición y lograr reglas del juego que hagan el proceso electoral de 2011 un proceso creíble y confiable, por tanto, es necesario cambiar todo el sistema electoral.

Por ello, el cambio del sistema electoral y la unidad de la oposición en torno a la renovación del Consejo Supremo Electoral debe ser la mayor prioridad. No tengo la menor duda que en unas elecciones genuinamente democráticas, Daniel Ortega no tiene la menor posibilidad de ganar.

Mañana:
* ¿Qué tipo de unidad necesita la oposición?