•  |
  •  |
  • END

Ante los ataques y la persecución gubernamental que ha experimentado la sociedad civil, los miembros de estas organizaciones llamaron a un estado de desobediencia y de anarquía, dado que el presidente Daniel Ortega no permite un diálogo para escuchar criterios que no sean los de él.

La reacción ocurrió ayer, luego que diferentes grupos de la sociedad civil evaluaron la situación de “las organizaciones civiles en el contexto actual”, cuyas voces fueron alarmantes por la situación de pobreza y angustia que se vive por el hambre en varias comunidades rurales. Algunos, incluso, afirmaron que la solución será la anarquía y hasta se mencionó un estallido social, porque el gobierno no atiende las necesidades básicas de los más pobres.

¿Guerra civil?

La periodista e investigadora Sofía Montenegro, Directora Ejecutiva del Centro de Investigación y Comunicación, Cinco, y miembro del Movimiento Autónomo de Mujeres, anticipó que por el actuar del gobierno del presidente Daniel Ortega podríamos estar a las puertas de una guerra civil.

“Los partidos políticos están en crisis, están prácticamente ilegitimados y sin personería jurídica, y está capturado todo el aparado de diputados, tenemos un Consejo Supremo Electoral que lo único que nos puede garantizar es un fraude, y por lo tanto lo único que nos queda es la desobediencia civil, la anarquía y la lucha abierta…”, dijo Sofía Montenegro, secundada por otros asistentes del encuentro que se realizó en un hotel capitalino.

Hubo otras expresiones de un ciudadano matagalpino que dijo en buen nica “que estamos jodidos, a este diablo no lo vamos a enderezar por la vía legal”, en alusión al presidente Daniel Ortega.

“No se puede seguir hablando de diálogo con el diablo”, dijo quien se identificó como Hamilton Cisneros, de Matagalpa, y quien también describió la pobreza y el hambre que se está viviendo, principalmente en las comunidades rurales de su ciudad.

Reunión con Migob

En el encuentro estuvo presente la uruguaya Anabell Cruz, Presidenta de Civicus, alianza mundial para la participación ciudadana. Cruz expresó que, en el caso de Nicaragua, le preocupa la implementación del manual que se quiso imponer en 2009 a las organizaciones civiles.

La presidenta de Civicus ayer mismo se entrevistó con funcionarios del Ministerio de Gobernación para solicitarles que se reúnan con las distintas redes de la sociedad civil, que conozcan sus opiniones y que cualquier toma de decisiones la hagan en consenso.

Presentan libro blanco

En la reunión de los organismos, el sociólogo Silvio Prado presentó un libro que, según explicó, recopila evidencias de las relaciones “conflictivas” entre el Estado y la Sociedad Civil en los años 2007 y 2008.

Prado explicó que la investigación refleja que el actual gobierno no acepta una sociedad civil beligerante, crítica, autónoma y que lo fiscalice.

El libro “refleja que el gobierno no está dispuesto a relacionarse con la sociedad civil como un interlocutor en un plano más horizontal, sino desde una jerarquía vertical”, explicó el sociólogo, director del Centro de Estudios y Análisis Políticos, CEAP.

Para dicha investigación se realizó un monitoreo en los medios de comunicación escrita: EL NUEVO DIARIO, La Prensa y El 19 Digital. Prado dijo que uno de los hallazgos más importantes es que el gobierno tiene sus propios proyectos de una sociedad civil “a su imagen y semejanza”, que no lo critique ni fiscalice.