Leyla Jarquín
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La iniciativa del diputado liberal, Maximino Rodríguez, para “amnistiar” a funcionarios y ex funcionarios públicos de cualquier “categoría, rango o jerarquía” que hayan cometido delitos como fraude y malversación de caudales públicos, es un mensaje negativo para la población nicaragüense porque refiere que no hay ningún problema con que le roben a la ciudadanía.

Así lo analizaron los juristas Sergio García Quintero, Manuel Aráuz y Cairo Manuel López, tras conocer que Rodríguez introdujo en la Asamblea Nacional una iniciativa de ley de amnistía.

Para García Quintero, “aplicar una amnistía a delitos comunes abriría las puertas para que todo funcionario público se sienta como un ladrón potencial dentro del cargo que ocupa porque está la posibilidad de una amnistía”.

“Si en Nicaragua todos somos iguales, no tendría porqué aplicarse amnistía a los delincuentes de cuello blanco y no aplicarle la amnistía a todos los demás reos que están en todos los penales de Nicaragua”, retó este jurista.

“Los delitos políticos serían los que se cometen con el objeto de cambiar un sistema de gobierno por ciudadanos concientes, donde está la desobediencia civil, la rebeldía, que no está conformado por delincuentes sino por ciudadanos inconformes con un régimen opresor, por lo tanto están sujetos al perdón”, señaló.

Mal precedente

Sin embargo, el decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Centroamericana, UCA, Manuel Aráuz, aclaró que “no hay ningún artículo de la Constitución y de la ley orgánica del Parlamento que diga que no se puede aplicar a delitos comunes”.

Pero no dejó de señalar que “lo que se le está diciendo al pueblo de Nicaragua (con la mencionada iniciativa) es ‘mire señor, aquí si usted mata a alguien lo condenamos, si usted roba a una persona lo condenamos, pero si usted le roba al pueblo de Nicaragua por medio del erario haciendo uso de su función pública aquí usted tiene libertad para eso y lo amnistiamos’”.

No obstante, señaló que en Nicaragua la idea de los parlamentarios es que “cuando está de por medio la figura de un político, todos los delitos de los que se le acusa son conexos a su figura política”.

“Eso es una perversión. En aras de proteger al caudillo se ofende a la ciudadanía diciendo que lo que le roben a ellos no tiene ningún problema”, dijo.

Mientras tanto, el constitucionalista Cairo Manuel López recordó que “la amnistía es una medida de carácter político que se aprueba en un país determinado para tender una especie de velo protector contra delitos o acciones que el Estado considera como delictivas contra el orden público que van destinadas a transformar un orden jurídico existente”.