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La ventaja del FSLN es hora de negociaciones. Si nos atenemos a lo que afirmó la semana anterior el principal negociador del FSLN, el doctor Rafael Solís, ese partido cree estar en una posición ventajosa frente a una oposición frágil a partir del desprendimiento de ALN. Solís cree que su institución apostará a negociar con ALN si el bloque Alemán-Montealegre se mantiene firme en los acuerdos de Metrocentro II. Es más, dice que van por 14 ó 15 funcionarios entre los 25 a elegir. Fuera de ese ámbito, el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli, Oscar Castillo, cree que Arnoldo Alemán terminará pactando con el Frente Sandinista, y el jurista y analista político, Alejandro Serrano Caldera, plantea varios escenarios en lo que la unidad de la oposición tiene un papel clave en las próximas negociaciones para la elección de 25 magistrados y funcionarios en instituciones del Estado es que tiene tres opciones de interlocutores, aunque la más difícil parece ser ALN, debido a que solamente representan cinco o seis votos, pero Rafael Solís deja entrever que se pueden conseguir los restantes de un bolsón de amigos que esa alianza tiene en la Bancada Democrática Nicaragüense, y hasta habla de cifras, según una reciente entrevista con el periodista Óscar García, de Canal 12.

Eso no debe sorprender, porque hay herramientas ocultas donde se miden los pesos y medidas de una decisión, que si revisamos la historia reciente en Nicaragua, ya no se piensa en cuál costo es el mayor, el político o el económico. El primero ya perdió valor en el ámbito del escrúpulo, y el segundo está a la mano.

A criterio del doctor Óscar Castillo, el ex presidente Arnoldo Alemán nunca ha dejado de embaucar a sus seguidores ni de negociar con el partido de gobierno. Esto no lo descarta Solís, pero lo ve con desdén, aunque no descarta volver a su interlocutor histórico si Montealegre decide no negociar.

“El pacto sigue vivo”, afirma Castillo. Arnoldo Alemán sabía todo lo que iba a pasar porque era un asunto de hacer cálculos al momento de analizar los números de los votos legislativos, es decir, una mayoría concreta y unida del partido del gobierno, que contrarresta a una oposición “débil” y dividida, considera el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli.

“Alemán está jugando erigirse como el interlocutor de la oposición”, y lo logró con la publicidad gratuita de los medios de comunicación. Según el doctor Óscar Castillo, el “show” de Alemán consiste en que todos piensen que está con la oposición

Alemán acepta que Ortega es el candidato
Castillo, incluso, hace un análisis semántico de la teoría de los liberales: “Sólo Alemán le gana a Daniel”. “¿Por qué dicen eso?”, se pregunta Castillo. “Quiere decir que aceptan que Daniel sea el candidato presidencial. Mirá qué interesante, no dicen, Arnoldo le gana al FSLN…”, manifestó el académico, al agregar que todo esto es “sólo es un escaparate del pacto”. El doctor Solís habla más claro cuando afirma: “Ya todo mundo sabe que el candidato del FSLN será Daniel Ortega contra Arnoldo Alemán o Eduardo Montealegre”.

Ortega se va a reelegir

El doctor Castillo, augura: “El día que vos y yo miremos quién quedó en ese CSE, vos vas a saber si hay reelección de Ortega o no, esa es la clave, y el Frente no va ceder”, asegura Castillo.

El doctor Solís no lo ve así cuando afirma: “… un nuevo Consejo Supremo Electoral, es decir sin Roberto Rivas, no sería obstáculo, porque si no admiten la candidatura presidencial de Daniel Ortega para 2011, éste podría recurrir de nuevo a la Corte Suprema de Justicia y repetirse la historia de una nueva resolución”.

FSLN: “No hay CSE sin Rivas”

La propuesta del Ejecutivo es reelegir en sus cargos a los magistrados propietarios del CSE, Roberto Rivas Reyes, José Miguel Córdoba, José Luis Villavicencio, René Herrera Zúñiga y José Bosco Marenco Cardenal, mientras que para los tres cargos de magistrados suplentes propone la reelección de Marisol Castillo y Emiliano Enríquez.

Para el doctor Solís, “esa propuesta es seria, no hay cálculos a que no esté Roberto Rivas, pudiera cambiar más adelante, pero ahorita no la veo. Ortega puede mantener firme la propuesta de Rivas por razones que solamente él las conoce y que nosotros no podemos conocer”, y agrega: “La oposición también se ha cerrado en el cumplimiento de los acuerdos de Metrocentro, al menos el PLC y BDN, porque ALN ya la descartó. El abanico está abierto a las negociaciones y éstas pueden ser con PLC, BDN o ALN por separado”.

Según el doctor Solís, el FSLN está apostando a mejorar su posición en las instituciones del Estado, “por ahora son 11 --entre suplentes y propietarios-- los que tiene y aspira a tener 14 ó 15, porque el gobierno está más fuerte”, además, explica que el tiempo ya no es obstáculo porque cuentan con el decreto que le quitó la presión de los tiempos.

Ortega tiene la “sartén por el mango”
Por otra parte, la sociedad civil “aspira” a que se acepte a algunos de sus candidatos, pero Castillo afirma que en política no vale aspirar, sin embargo, el doctor Solís asegura que el FSLN no ve mal algunos nombres de personas que están en la propuesta de la Bancada Democrática Nicaragüense, incluso cuando hay personajes del MRS”. Para el FSLN, la negociación ideal es quedar cuatro a tres en el CSE, pero todo está sujeto a una negociación.

En lo que coinciden Castillo y Solís es en que “el FSLN pude negociar con una bancada o puede negociar con todas, tiene la sartén por el mango. Tiene 40 votos, sólo tiene que buscar 16 y los puede encontrar con el PLC”, expresa Castillo.

El “Frente” va a imponerse

A criterio de Castillo, lo que quiere el FSLN es “derribar” los acuerdos de Metrocentro II, que implican no reelegir a los magistrados del CSE, lo que a su criterio es lo único que tiene “amarrados” a Montealegre y a Alemán, y tiene razón, porque Solís augura un debilitamiento mayor en el bloque opositor, más allá de la salida de ALN.

Futuro impredecible

El jurista y analista político, Alejandro Serrano Caldera, plantea varios escenarios que incluyen la unión definitiva de la oposición para comenzar a negociar con el Frente Sandinista, una reedición del pacto entre PLC-FSLN o la vigencia del decreto Ejecutivo del 9 de enero.

“Es un caleidoscopio, que cuando se le da vuelta a la lente los colores que estaban unidos se disocian y forman nuevas asociaciones de colores. Mientras eso esté girando no habrá una estabilidad estratégica de parte de nadie, esa es la característica de la política nicaragüense en este momento”, ejemplificó este analista.

Oposición unida o “decretazo”

La semana pasada el PLC y la Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, fracasaron en su intento de aprobar una Ley de Amnistía que favorecería a sus líderes, Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre, debido a que en un último momento sus aliados de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, condicionaron su respaldo con la exigencia de tres de los 25 cargos que se elegirán en junio.

No obstante, para Serrano Caldera, ese fracaso no significa que se destruya totalmente la alianza entre el PLC y la BDN, pues sostienen puntos en común, como el acuerdo de Metrocentro II.

El magistrado Rafael Solís no lo ve así, y precisa, respecto de ALN, que el FSLN apuesta a negociar con ALN aunque sea menor en cantidad de diputados, porque en política se pueden fortalecer relaciones con quienes han sido aliados, y dice que los diputados de la alianza han estado en una posición positiva hacia el sandinismo y hacia el país, han votado en una serie de leyes, “por eso, de parte del FSLN, puede haber reciprocidad y negociar con ellos hasta conseguir los 56 votos”

Serrano Caldera dice que “si nos atenemos a lo que parece ser hasta el momento diríamos que de parte de la oposición hay un punto en el cual hay consenso, que es no reelegir a ninguno de los actuales miembros del CSE”, sin embargo, si analizamos lo que dice el doctor Solís, ALN ya no está pensando en vetar a Roberto Rivas, nombre sobre el cual no se descarta se desprendan las futuras negociaciones.

Un riesgo no advertido

Serrano Caldera cree que la oposición podría dividirse a la hora de buscar a los idóneos para los cargos en elección. “Esa unidad que se forma en la coincidencia de los que no deben nombrar, se podría romper al buscar la coincidencia de a quienes deben nombrar”, dijo.

Con una ruptura de la oposición, Serrano Caldera coincide con Solís y Castillo en que el PLC podría revivir el pacto con el FSLN, pues juntos suman los 56 votos.

Serrano dice que existe la posibilidad que “el Frente Sandinista se cierre y diga que se nombran los que él quiere, y entonces el PLC y la BDN nicaragüense digan que no dan sus votos”, en cuyo caso el partido de gobierno se ampararía en el decreto presidencial del 9 de enero, hecho que no descarta el doctor Solís, si tampoco ALN puede conseguir los votos que le faltan para llegar a los 56.

Hasta el momento, la unión definitiva del PLC, BDN y ALN es incierta, luego que esta última fuerza política negara su respaldo al proyecto de Ley de Amnistía.