Leyla Jarquín
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El ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya, podría integrarse al Parlamento Centroamericano si así lo decide, pues como mandatario saliente de un país miembro tiene derecho a una curul en ese organismo regional.

Así lo informó una nota de prensa de la representación del Parlacén en Managua, y luego lo ratificó su presidente, el nicaragüense Jacinto Suárez, quien dijo que Zelaya ya ha expresado sus intenciones de formar parte de ese Parlamento.

“Los diputados centroamericanos abordarán el ingreso del ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya, como miembro del Parlamento Centroamericano”, dice la nota de prensa; sin embargo, Suárez señaló que el Parlacén no tiene nada que abordar, pues el ex mandatario hondureño tiene derecho, según el tratado de constitución de ese organismo.

“El tratado dice que es derecho (ser miembro del Parlacén) de todo presidente electo constitucionalmente al terminar su ejercicio”, explicó el también secretario de Relaciones Internacionales del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Piensa radicarse en México

Suárez, además, informó que Zelaya solicitó para ayer una reunión con los diputados parlacénicos de República Dominicana, donde reside en calidad de huésped distinguido, luego de permanecer en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre, cuando regresó de forma clandestina a su país, para tratar de recuperar el poder después del golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

Según dijo públicamente Zelaya, sus planes son permanecer en República Dominicana durante un corto período para instalarse después en México y asumir su escaño en el Parlacén, cuya sede se encuentra en Guatemala.

No es costumbre que los mandatarios de la región decidan ocupar una curul en el Parlacén. Actualmente, por parte de Nicaragua sólo se encuentra el ex vicepresidente Alfredo Gómez Urcuyo.

De los otros países sólo están integrados el ex presidente panameño Martín Torrijos, y la ex vicepresidenta de El Salvador, Ana Albanez de Escobar. Suárez aclaró que los ex presidentes y vicepresidentes deben decidirse en los cuatro años próximos al vencimiento de sus cargos.