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Las elecciones regionales del Caribe no pueden considerarse “limpias, justas y transparentes” debido a las irregularidades denunciadas en este proceso electoral, según explicó ayer el director ejecutivo del organismo cívico Ética y Transparencia, EyT, Roberto Courtney.

“Podemos estar claros que el certificado que permite considerar unas elecciones limpias, justas y transparentes no está disponible en este entorno”, expresó Courtney, quien agregó que EyT investiga las irregularidades denunciadas para ver hasta dónde fue distorsionado el voto popular.

“Lo que estamos tratando de establecer es la magnitud de los problemas y su efecto en la voluntad popular para ver hasta donde fue distorsionada”, enfatizó.

Tinta mala
Según Courtney, la principal irregularidad reportada en este proceso electoral es la mala calidad de la tinta indeleble, por cuanto es ésta herramienta la que garantiza que una persona no vote más de una vez.

El director ejecutivo de EyT señaló que el personal electoral de las Juntas Receptoras de Votos, JRV, es el más politizado y por lo tanto el que pudo haber aprovechado la mala calidad de la tinta indeleble para votar más de una vez por el partido de su preferencia.

Sin embargo, explicó que en ese caso el personal electoral oficialista podría haber salido más “beneficiado”, pues por mandato de ley el Frente Sandinista --que fue el partido ganador en las últimas elecciones nacionales-- es el que tiene derecho a tener más personal en cada, JRV.

“El oficialismo tiene cinco personas contra una que tienen los partidos de oposición. Entonces, que haya un vicio de calidad de sistema que facilite el doble voto y cuando hay una desproporción favoreciendo al oficialismo, cinco a uno, es una cuestión altamente preocupante”, advirtió.

Esperan resultados del CSE
Courtney dijo que están esperando “que el Consejo Supremo Electoral cumpla por primera vez en tres elecciones con publicar los resultados electorales junta por junta en tiempo y forma en su página Web”, con la finalidad de conocer a exactitud los resultados y para que en el caso que haya reclamos éstos se puedan presentar en la forma que lo exige el mismo CSE.

De lo contrario, Courtney advirtió que “podríamos estar confrontados con lo que ocurrió en el 2008, que se generó una tendencia tempranera sesgada a partir de envíos seleccionados de los Consejos Electorales Municipales (CEM) para favorecer a un partido y donde no se presentó la totalidad de los resultados y más bien se estableció un conteo total con cero transparencia, cero fiscalización y cero posibilidad de presentarles recursos”.