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Los cambios son positivos. Así lo estimó el arzobispo de la Diócesis de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, al referirse a la jornada de la Unión Ciudadana por la Democracia, UCD, que consiste en recolectar firmas para expresar el rechazo a los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, y exigir la elección de otros que sean transparentes e independientes.

“Nosotros como hombres de iglesia estamos dispuestos al cambio y creo que los servidores también tendrían que tener esa disposición”, expresó Brenes al ser consultados por los medios después de que ofició la misa dominical en la Catedral de Managua.

Monseñor señaló que en enero, como máxima autoridad de la Iglesia Católica en Nicaragua, él hizo 25 cambios de párrocos en todo el país, pero que por eso no hubo protestas.

Dar oportunidad a otros
“Todos son nombrados por un determinado tiempo y qué bonito es que se dediquen en sus años con toda honestidad y transparencia, y que al terminar su tiempo se retiren y den oportunidad a otros. Yo soy de los que piensa que los cambios siempre son bastante positivos”, enfatizó el también presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Respecto del caso específico de los magistrados del Poder Electoral, Brenes dijo que éstos ya han tenido varios períodos y que sería bueno que dejaran el cupo para otras personas. “Todos somos útiles, pero no somos indispensables”, manifestó.

El Arzobispo de Managua fue consultado sobre la importancia de cambiar a los magistrados del CSE, tomando en cuenta que los partidos de oposición y la sociedad civil los ha señalado de responder sólo a los intereses del partido de gobierno.

Aún no hay sustituto de Solórzano
Monseñor Leopoldo Brenes informó que aún no hay un sustituto para monseñor Jorge Solórzano, quien dejará la diócesis de Matagalpa para asumir la de Granada, luego de que el Santo Papa, Benedicto XVI, aceptó la renuncia de monseñor Bernardo Hombach.

“Solamente el espíritu santo lo conoce. El Santo Padre, iluminado por el Espíritu Santo, dentro de unos meses, tres, cuatro, cinco o un año puede dar la sorpresa a algún sacerdote o a obispo”, contestó ante el cuestionamiento de los medios.

Aclaró también que la Iglesia Católica de Nicaragua no ha enviado ninguna terna al Papa, pues la Santa Sede primero debe consultar a los obispos nicaragüenses sobre posibles candidatos y los que resulten seleccionados ahí son presentados en Roma, donde se prepara una terna que es devuelta a Nicaragua para otra revisión.