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El grupo clandestino autodenominado Comando Patriótico Nicaragüense, Copan, reivindicó los atentados incendiarios contra las oficinas públicas del Instituto Nacional Forestal, Inafor; del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA, y del Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, ocurridos la madrugada del domingo 28 de febrero, como una acción de “repudio” a lo que consideran “políticas corruptas” del actual gobierno y de miembros del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, acusados de corrupción.

Los presuntos cabecillas de la agrupación ocultan su identidad con seudónimos como “Emmanuel”, “Máximo” e Israel”, y en un comunicado que hicieron llegar a EL NUEVO DIARIO, alertan al pueblo de Ocotal y a toda Nicaragua de futuras acciones contra entes gubernamentales, pero sin atacar a la Policía y al Ejército.

“Como organización armada no pretendemos enfrentar ni al Ejército ni a la Policía, pues hasta hoy han demostrado profesionalismo y honestidad…”, explican en su proclama. Y agregan: “…nuestra lucha está dirigida a políticos con nombres y apellidos, dilapidadores del pueblo…”.

Único detenido está libre
Sobre el conato incendiario, que incluyó la barrera de toros, situada en otro sitio del sur de la ciudad, las autoridades policiales aún no han brindado una información oficial sobre el resultado de las investigaciones que determinen la identidad de sus autores y el móvil de la ignición.

EL NUEVO DIARIO supo que la Policía puso en libertad a Roberto Rodolfo López Vallejos por vencimiento de términos de ley para ser remitido adonde un juez. Se le detuvo como uno de los sospechosos en la autoría material del hecho delictivo.

Uno de los vigilantes de las instituciones amenazadas logró identificarle como una de las personas que en esa madrugada lanzaron un envase contra la pared de madera del edificio para derramar un líquido inflamable, luego explotó el fuego.

La Policía todavía investiga
Las circunstancias en que aparecieron los dos incendios casi simultáneos y en lugares distintos en la ciudad, indujo tácitamente la sospecha que detrás de la acción hubo mano criminal.

Una fuente policial dijo a END que trabajaban varias hipótesis: “Un ataque político al gobierno” o “una persona inconforme con alguna resolución administrativa desfavorable, emitida por Inafor”. No descartan que sea una acción extremista de personas que buscan una distracción publicitaria.