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Un padre que actúa bajo el instinto de proteger a su hijo de las pedradas y de los morteros, y ubica su mano derecha sobre la cabeza del niño, es seguido muy de cerca por su esposa y por un trabajador del Hotel Holiday Inn, quien carga sus maletas y los conduce a un lugar más seguro. Ellos no son culpables de la falta de entendimiento entre los políticos del país, pero ayer fueron víctimas de las acciones de simpatizantes orteguistas que atacaron esas instalaciones sin que nadie los pudiera detener.

Esta pequeña familia junto a casi una docena más de turistas temerosos, en horas de la tarde de ayer abandonaron dicho hotel para proteger sus vidas de los ataques perpetrados por seguidores de los ex magistrados Rafael Solís y Armengol Cuadra, a quienes se les venció su período como funcionarios del Poder Judicial.

Almorzaba cuando atacaron

El padre del infante, quien no quiso identificarse por la prisa que llevaba, se limitó a decir que regresaba a su país, pero no dio más detalles de su retirada del hotel, mientras que el puertorriqueño José Alimañi, junto a familiares y amigos, también salió del lugar cargando sus maletas lo más rápido que pudo. Relató que estaba almorzando cuando ocurrió el ataque de los orteguistas.

“Me toca irme para Puerto Rico, si no me quedaba allí. Yo no vi nada, gracias a Dios, estaba almorzando, y cada cual tiene derechos a defender sus ideales”, expresó Alimañi.

“Pierde Nicaragua”

A punta de morterazos y pedradas, los simpatizantes del presidente Ortega lograron hacer cuatro huecos en una ventana de vidrio y uno más en otra, además, media docena de huecos en el bajareque ubicado en la entrada del negocio, ante la mirada y la presencia pasiva de los policías. En ese momento el gerente del negocio, José Solórzano, quien se mantuvo en la puerta principal con un rostro severo, sentenció que “aquí no perdió el turismo del hotel, perdió el turismo de todo el país”.

“Tenemos personas extranjeras, tenemos turismo, y por favor, no lo corramos de Nicaragua porque nos trae divisas, dinero para nosotros, ustedes y todo el mundo”, exhortó Solórzano, quien desconocía hasta ayer el monto de lo dañado.

Solís: “Además… el hotel está asegurado”

La dirigencia del Frente Sandinista y los ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Solís y Cuadra, no pudieron controlar a los miembros de las bases de su partido, y el primero justificó las acciones de los vándalos y los daños que recibió el hotel. “Esos son jóvenes de los barrios que están expresando su sentir a los diputados. Además, el hotel está asegurado, eso no es objeto de preocupación”, expresó Solís.

Hasta el “no pago” Vílchez pagó favores

A la agresión de los pandilleros se le suma la presencia del representante del Movimiento de los “No Pago”, Omar Vílchez, quien dijo que “apoyamos a estos dos magistrados porque ellos nos han apoyado grandemente cuando teníamos varios productores presos, ellos fueron unos de los que nos ayudaron para que ellos estuvieran en libertad”, justificó su apoyo.

Canatur: “Fue vandalismo”

La Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), a través de un comunicado, “condena enérgicamente los hechos de vandalismo desatados contra las instalaciones del hotel Holiday Inn Select el medio día de hoy (ayer), causando daños materiales a las instalaciones de nuestro asociado y poniendo en peligro la vida de sus trabajadores y huéspedes en general”.

En la comunicación recuerdan a los políticos que deben resolver sus diferencias mediante los cauces civilizados que permiten las leyes del país. Mencionaron que, “en una semana exacta, dos hoteles asociados a nuestra organización han sido víctimas de hechos de violencia, que sin duda tendrán un impacto negativo en la imagen internacional del país. Nos referimos a los hechos acaecidos en la ciudad de Granada el pasado 13 de abril y los de este día”.

Critican a ex magistrados

En el comunicado, Canatur expresa su repudio a los ex magistrados que propiciaron el ataque contra las instalaciones del Holiday Inn. “Más aún, es inconcebible, en un país que se precie de respetar las leyes, que funcionarios de altísimo nivel sean quienes van al frente de grupos vandálicos dispuestos a destruir la propiedad privada”, señala.

Finalmente en la comunicación, Canatur dice “no estar de acuerdo con acciones de violencia que enlodan la imagen de nuestro país y muestran una cara de salvajismo que no es la cara de la mayoría del pueblo honrado y trabajador de Nicaragua”.

Hordas desbordadas

Nadie pudo detener la destrucción de las instalaciones del hotel. Ni el comisionado general Horacio Rocha, Subdirector de la Policía, ni ningún jefe policial de los que se hicieron presentes al lugar, supo explicar por qué permitieron el ingreso de los manifestantes orteguistas a la propiedad privada, y por qué dedicaron tan poco resguardo policial, cuando en otras actividades menos conflictivas ubican hasta un mil policías.