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Las imágenes de violencia de los últimos días, cuando turbas orteguistas atacaron las instalaciones de un hotel capitalino, llevaron a representantes de la Asociación de Hoteles de Nicaragua a sostener una reunión de urgencia con el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, en la que solicitaron demandar al gobierno estabilidad social y el cese de las manifestaciones violentas.

Según Álvaro Diéguez, presidente de esta asociación, los actos delincuenciales de los últimos días han causado preocupación entre los grupos empresariales a nivel mundial, por lo que se ha demostrando un perfil negativo de Nicaragua.

“El objetivo del encuentro es pedir al Cosep, que tengan una reunión con los altos mandos de los poderes del Estado, para evitar esta clase de vandalismo, porque preocupa al sector hotelero del país y aleja la inversión extranjera”, sostuvo Diéguez.

El mayor golpe

En menos de 24 horas, el Holiday Inn Select dejó de percibir más de 44 mil dólares, tras los disturbios dirigidos por grupos oficialistas en las instalaciones del hotel, donde estaban reunidos 47 legisladores opositores que no pudieron sesionar en el Parlamento.

Pero el sector privado lo que más teme es que eso se generalice, pues, tras el hecho, Nicaragua ya está recorriendo el mundo con fama de un país inseguro en términos jurídicos y ciudadanos.

El gerente general del Holiday Inn, José Solórzano, precisó ayer que sólo en daños a la infraestructura las pérdidas superan los 20 mil dólares. Mientras en las cancelaciones de reservaciones, que oscilan entre las 30 y las 40, lo que están dejando de percibir supera los 24 mil dólares.

Empresarios alarmados

Mientras tanto, el presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Amcham, Róger Arteaga, destacó que los disturbios que propicia el partido en el Gobierno están debilitando la imagen de Nicaragua en el mundo.

“El The Wall Street Journal está circulando los hechos vandálicos, esa es la imagen que estamos dando del país, y esto deja inseguridad jurídica y ciudadana. Aquí (al hotel) si hubiese venido una turba de pandilla habría sido otra cosa, pero son los que imparten la justicia en Nicaragua los que están actuando como vándalos, estamos entonces en la indefensión”, apuntó.

Líderes empresariales de la pequeña y mediana empresa, como Blanka Callejas, dijeron que hay que respetar las leyes. “Da temor salir de la casa… y esto no ayuda al crecimiento del país. Los disturbios afectan toda la imagen de Nicaragua, tanto en el ámbito económico como en el de seguridad, y esto hay que resolverlo rápido: ya se deben nombrar los funcionarios de los poderes del Estado”, recordó. Para Amcham el diálogo es una salida.

A la par, el Cosep, llamó a la prudencia al gobierno del presidente Daniel Ortega, con el fin de evitar más actos vandálicos que ahuyenten la inversión en el país.

El representante del Cosep demandó el cese a la constante violación a la Constitución Política y a toda instrumentalización partidaria de los poderes del Estado, así como cualquier acto de violencia con fines políticos para obtener réditos personales o partidarios.

Según el empresario, las imágenes que recogen las cadenas televisivas internacionales simulan a refugiados de guerra que están saliendo de los hoteles, provocando un impacto en la imagen internacional de Nicaragua, con consecuencias sobre el turismo, a pesar del esfuerzo del empresariado por reubicar al país como destino turístico mundial.