Leyla Jarquín
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Los acontecimientos registrados desde el martes, cuando turbas afines al partido de gobierno lanzaron morteros contra un hotel capitalino para impedir que diputados opositores sesionaran, indican que en Nicaragua el Estado de Derecho está “erosionado”.

Así lo considero el Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de su portavoz Philip Crowley, quien señaló a Venezuela y a Nicaragua como “buenos ejemplos” de países de América Latina donde la situación de la democracia preocupa a ese país norteamericano.

“Venezuela sería un buen ejemplo en un grupo de países en la región donde vemos intentos de intimidar procesos democráticos, una erosión de la capacidad del gobierno para celebrar elecciones competitivas y dar amplio espacio a la sociedad civil”, indicó Crowley en rueda de prensa.

Nicaragua pierde sistema de contrapesos

Pero luego señaló a Nicaragua como otro país donde “hay una erosión de las instituciones de gobierno y del sistema de contrapesos que necesita un sistema democrático”.

Estados Unidos manifestó el jueves su preocupación por los recientes hechos de violencia protagonizados por personas afines al Frente Sandinista. “Estamos preocupados porque la violencia de una turba que ha tenido lugar en Nicaragua está obstaculizando el proceso político democrático, el respeto de los derechos humanos y también erosiona el Estado de Derecho”, dijo en esa ocasión el también portavoz del Departamento de Estado, Charles Luoma-Overstreet.

Además, respaldó al Secretario General de la Organización de Estados Americanos, OEA, José Miguel Insulza, quien expresó su profunda preocupación por la situación en el país.

Gobierno sólo respondió a Insulza

El Nuevo Diario quiso conocer la reacción del canciller Samuel Santos ante esta creciente ola de condenas y preocupaciones por la crisis que atraviesa Nicaragua, pero no contestó las llamadas a su celular.

La única reacción del Gobierno fue la que expresó a través de un comunicado que emitió el jueves la Cancillería, donde rechazó las declaraciones de Insulza, calificándolas de desinformadas, y justificó los actos violentos como “expresiones legítimas de los pueblos antes hechos que no responden a los intereses populares”.

El martes, tres diputados liberales resultaron heridos cuando salían del hotel Holiday Inn, donde sesionaron y lograron enviar a la Comisión de Justicia el proyecto de ley para derogar el decreto presidencial 03-2010, con el que Ortega—sin tener las facultades—prorroga el período a una veintena de funcionarios públicos.

Tres días de violencia

La violencia siguió el miércoles, pues turbas sandinistas mantuvieron sitiadas la Asamblea Nacional y la sede el Movimiento Vamos con Eduardo, donde quemaron dos vehículos y dañaron otros dos (uno de Canal 12). Ese mismo día hubo un enfrentamiento entre periodistas oficialistas y dirigentes del movimiento VCE, producto del cual resultaron heridos el comunicador Nelson Hurtado y el diputado parlacénico Eliseo Núñez Morales.

El jueves, la sede el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, fue mortereada por turbas sandinistas que pasaron a bordo de un bus, pero no hubo daños.