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El Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, afirmó que aunque el bono para los trabajadores que anunció el viernes el presidente Daniel Ortega en ocasión de celebrar el Día Internacional de los trabajadores, es bienvenido, lo que esperaba la población es un aumento de salario por ley, no algo temporal.

“Aunque 500 córdobas no le van mal a nadie, lo mejor hubiese sido un aumento de salario, creo que todo mundo eso es lo que estaba esperando”, opinó ayer el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, en alusión al bono para los trabajadores que anunció el viernes el presidente Daniel Ortega en ocasión de celebrar el Día Internacional de los Trabajadores junto a los empleados públicos.

Monseñor Brenes considera que “entre dos males, se elige el menor”, así que ahora sólo espera que la canasta básica y los servicios básicos no suban, “porque allí se irían los 500 pesos (córdobas)”, coincidiendo con el análisis del economista independiente Adolfo Acevedo, quien ya vaticinó la ineficacia del bono frente al aumento del precio internacional del petróleo y de la inflación.

El también presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua opinó que la demanda salarial de los gremios sindicales obligó al presidente Ortega a ejecutar esta medida, pero insiste en que lo mejor habría sido un incremento en el salario básico, otro de los planteamientos del economista Acevedo.

Según el presidente Ortega, el bono equivalente a 529 córdobas mensuales para maestros, trabajadores de la salud, policías, miembros del Ejército y trabajadores administrativos del Estado, proviene de los fondos de la cooperación venezolana. El dinero no es un aumento salarial y significará una inversión superior a los 500 millones de córdobas en lo que resta del año, dinero que se maneja fuera del Presupuesto General de la República.

Sin cartas bajo la mesa

En relación con la coyuntura política, donde aún está pendiente elegir a 25 funcionarios del Estado --a quienes ya se les venció el período en sus cargos y a otros que está por vencérseles--, monseñor Brenes hizo un llamado para que en estos acuerdos “no haya cartas debajo de la mesa, que todo se haga con transparencia, pensando en el bien común y no en los intereses personales”.

El Arzobispo de Managua espera que en este contexto de negociaciones no se repitan los acontecimientos de violencia del 21 de abril, cuando los orteguistas quemaron dos vehículos de diputados, y dañaron otros dos, para presionar a la oposición y que reconozca el decreto presidencial 03-2010, que prolonga en sus cargos a los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, y contralores colegiados.