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El Presidente de la República, Daniel Ortega, salió rápido de Costa Rica, en su fugaz visita al país del sur, donde asistió a la toma de posesión de la nueva presidenta tica, Laura Chinchilla. A su entrada fue abucheado por centenares de costarricenses que asistieron al evento, según informó el diario La Nación.

Para la dos de la tarde estaba previsto el almuerzo oficial donde asistirían unas 150 personas entre mandatarios invitados, representaciones diplomáticas y allegados de Chinchilla, pero Ortega salió a la 1:30 de la tarde y las dos y 45 minutos de la tarde ya avanzaba en Managua, conduciendo personalmente su Mercedes Benz, sobre la carretera norte, acompañado de su esposa Rosario Murillo.

Nicas le salen al paso: ¡Orteguita!
“¡Comandante!”..., “¡Orteguita!”, le gritaban nicaragüenses radicados en Costa Rica a Ortega, para llamar su atención, y a la vez era rodeado por más nicas que se acercaban a pedirle ayuda en medio del parque metropolitano La Sabana.

Ortega salía de un toldo donde sostuvo un breve encuentro con Laura Chinchilla, detrás de la tarima en que ella asumió el poder del Gobierno costarricense. Eran alrededor de las 12:50 p.m.

“¡Nos están cobrando mucho, necesitamos una rebaja!”, dijo una mujer en alusión a los permisos migratorios. Ortega paró un momento y les dijo: “Vamos a trabajar con ella (Laura Chinchilla) el tema de los nicas que tenemos aquí”.

“¿Seguro? ¿Seguro? ¿No se le olvidará?”, le dijo un hombre. “No se me olvida, cuando ella estuvo en Managua, hablamos del tema”, respondió Ortega.

“Que no se te olvide eso”, le insistió un hombre y el presidente contestó: “Ellos saben que ustedes son una fuerza fundamental para la economía costarricense, lo dijo allá ella”.

Tras reunirse con Chinchilla Ortega aseguró que acordaron una reunión en Guanacaste para discutir temas de interés de ambos países y estrechar relaciones.

Al terminar la toma de posesión, Ortega destacó el llamado de la mandataria tica, de “trabajar unidos como hermanos centroamericanos”.

No asistió al almuerzo
Ortega no asistió al almuerzo oficial que ofreció la nueva presidenta costarricense a las delegaciones internacionales que participaron en su acto de investidura y que tuvo lugar en el Teatro para las Artes y la Tecnología (Antigua Aduana) pasadas la una de la tarde.

Por el contrario, a su entrada, el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, fue recibido con vítores y aplausos, recoge el portal digital de La Nación. El ex presidente de Costa Rica, Oscar Árias, también fue recibido con aplausos, cuando caminaba desde su casa hacia la entrada del parque metropolitano La Sabana donde se dio el acto de toma de posesión.

Chinchilla hizo su juramento como nueva presidenta de Costa Rica a las 11 y 27 de la mañana, luego su discurso tardó 25 minutos y a las 12 y 18 minutos terminó diciendo, según cita la Nación. “Somos una nación de hermanas y de hermanos y debemos decir, vivan por siempre el trabajo y la paz”.

Chinchilla y Ortega a reunión en noviembre
El pasado 20 de abril Chinchilla visitó Nicaragua y se reunió con su homólogo nicaragüense, a quien le expresó su confianza de que Honduras retorne al Sistema de Integración Centroamericana, SICA.

Ortega y Chinchilla también acordaron que en noviembre se reactivará la comisión binacional que trabajará por el mejoramiento de la zona fronteriza que ambos países comparten.

En la reunión entre Chinchilla y Ortega, según el portal el 19 digital, acordaron conformar mesas de trabajo en las áreas de turismo, seguridad pública, combate al narcotráfico y crimen organizado, y de protección al medio ambiente. Está prevista una segunda reunión para noviembre próximo.

Como siempre, llegó tarde
El mandatario nicaragüense fue el último jefe de Estado en llegar al traspaso de poderes. Aterrizó en el aeropuerto Juan Santamaría a las 10:25 a. m., cuando el ex presidente Óscar Arias ya ingresaba al escenario del traspaso.

Ortega llegó a La Sabana casi a las 11 a. m. Incluso, ya Chinchilla había ingresado.

Terminado el acto y su conversación con los nicas que estaban ahí, Ortega se dirigió rápido a su vehículo para despegar de nuevo a la 1:30 p. m.

Ortega se abrió paso entre la gente, mientras alguien también decía: “¡Rosario, Rosarito!”, en alusión a la esposa del presidente, Rosario Murillo.

El presidente nicaragüense y sus colegas del ALBA no viajaron a la cumbre de España, donde se reunirían los mandatarios de América Latina y la Unión Europea, para no encontrarse con el presidente de Honduras Porfirio Lobo, sin embargo, en San José estuvieron en el mismo acto.

Otros presidentes como el de El Salvador, Mauricio Funes, conversaron animadamente con Lobo.