•  |
  •  |
  • END

La vocera de la Coordinadora Civil, CC, Luisa Molina, advirtió ayer del peligro de una guerra civil en Nicaragua causada por la insistencia del presidente Daniel Ortega de mantenerse indefinidamente en el poder y, sobre todo, porque “a los nicaragüenses se nos agota la paciencia y eso nos puede llevar a una rebelión”.

Molina considera que lo único que le falta hacer al presidente Daniel Ortega para lograr su pretensión de mantenerse en el poder es provocar una “situación bélica que aplaste la voluntad de la mayoría que no lo quiere”. También reiteró la posibilidad de una rebelión social ante las imposiciones del gobierno, porque “a los nicaragüenses se les está agotando la paciencia”.

En alusión a las declaraciones del embajador de Nicaragua en Perú, Tomás Borge, Molina manifestó que la aseveración que más le preocupa, es cuando dice que el gobierno de Ortega está dispuesto hacer “lo que sea” con tal de lograr sus objetivos.

Luisa Molina explica que si ya violaron la Constitución, las Leyes y los derechos ciudadanos, y, además, se atrevieron a sacar a las calles a jueces y magistrados de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, para encabezar a un grupo de pandilleros, “entonces lo que le falta a Ortega es provocar una situación bélica”, reiteró.

Los nicaragüenses tienen un límite

“Si la Asamblea no hace nada para que no haya reelección en Nicaragua, la posibilidad de una situación bélica y de confrontación militar es algo real,”, afirmó Molina, agregando que la paciencia de los nicaragüenses tiene un límite.

“Nosotros los nicaragüenses tenemos mucha paciencia y es cierto que toleramos 45 años de la dictadura somocista, pero no vamos a tolerar la actitud de este gobierno de querer entronizarse en el poder”, dijo.

Opinó que el gobierno de Ortega abiertamente está admitiendo que no va a darle oportunidad a la participación ciudadana, porque si Tomás Borge insiste en que se van a mantener en el poder más de 90 años, “sea como sea”, entonces quiere decir que no están esperando los resultados de unas elecciones justas en 2011.

“El gobierno le está cerrando los espacios a la participación ciudadana y aquí en Nicaragua puede haber un estallido social que se puede entender de cualquier manera”, expresó Molina.

En ese sentido, Molina explicó que, según la Convención de los Derechos Humanos, los pueblos tienen derecho a la rebelión, por lo que “una guerra es una posibilidad real, cuando se han cerrado todos los espacios”.