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El canciller Samuel Santos aseguró ayer que Nicaragua suspendió relaciones diplomáticas con Israel, con el propósito de buscar que otros países tomen la misma decisión.

“En la práctica es un llamado de atención de Nicaragua a los demás países para que se tomen acciones más beligerantes que un pronunciamiento”, dijo Santos en rueda de prensa.

El canciller agregó que el gobierno ya envió una nota verbal al embajador concurrente con sede en Costa Rica, comunicando sobre la decisión, que estará firme hasta “que no cesen las agresiones”.

Antes del Canciller lo hizo Murillo

En la noche del martes, la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, leyó un comunicado donde informaba de la suspensión de las relaciones con Israel.

El gobierno también “condenó” el ataque del Ejército israelí a la flotilla de paz que llevaba avituallamiento humanitario a la población ubicada en la Franja de Gaza, cuyo acceso terrestre, aéreo y marítimo es controlado por el régimen de Tel Aviv.

“El gobierno de Nicaragua condena el criminal asalto llevado a cabo por el gobierno de Israel contra la ‘Flotilla de la Libertad’, compuesta por activistas humanitarios desarmados que iban camino a Gaza con una misión humanitaria, para llevar asistencia a los pobladores palestinos y árabes que viven bajo el bloqueo de su territorio”, dice parte del comunicado leído por Murillo.

Israel no entendió

La única reacción del gobierno israelí hasta ahora ha sido la del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Andy David, quien antes de recibir la nota verbal dijo que “no entendemos muy bien qué quiere decir Nicaragua con eso (de suspensión)”.

Para justificar el término suspensión, Santos remitió a aquellos que lo desconocían a estudiar al diplomático Javier Pérez de Cuéllar, quien fue el quinto secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, entre 1982 y 1991.

Especialistas tampoco entienden

El catedrático de la Universidad Americana, UAM, y especialista en relaciones diplomáticas, Alfonso Valle, señaló que el anuncio de Santos bajo el término “suspensión” puede ser un malentendido, pues aseguró que la Convención de Viena se refiere a la “ruptura de relaciones diplomáticas”.

A juicio de Valle, también es probable que el Canciller haya usado el término “suspensión” como sinónimo de “ruptura” para no dar la impresión que las relaciones con Israel se terminan para siempre.

Santos informó también que esta decisión del Gobierno no afectará los vínculos comerciales que existen con Israel. Al respecto, Valle explicó que la “suspensión” de relaciones diplomáticas supone la ruptura de todo tipo de vínculos, pero que últimamente los países del mundo han usado la modalidad de romper relaciones en ámbitos específicos.

Mientras, el también especialista en temas internacionales, Orlando López Selva, expresó que aun cuando el Canciller usó un término que no es de la usanza del Derecho Internacional, “se entiende” que la intención del gobierno nicaragüense es “enfriar” las relaciones con Israel y darle un trato “menos cordial”.

Sin embargo, recordó que Israel no tiene sede diplomática en Managua, y que las relaciones entre ambas naciones estaban frías desde hace mucho tiempo, por lo que consideró que la “suspensión” de relaciones diplomáticas con ese país “responde a intereses ideológicos particulares”. “Más bien creo que se inscribe en los intereses del Estado venezolano”, refirió López Selva.