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El jefe de la bancada del PLC, Maximino Rodríguez, presentó ante la Primera Secretaría de la Asamblea Nacional una iniciativa de ley para crear el Instituto Nacional de Cedulación como una instancia autónoma e independiente estructural y financieramente del Poder Electoral.

La dirigencia del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, ha expresado públicamente su rechazo y desconfianza hacia las autoridades del Consejo Supremo Electoral, CSE, particularmente en la tramitación, emisión y distribución de la cédula de identidad, pese a que la Dirección de Cedulación del Poder Electoral está bajo la conducción de Sergio Rayo, correligionario del partido rojo.

Según Rodríguez, la iniciativa de ley pretende establecer parámetros meramente técnicos en el proceso de selección del personal que laboraría en el instituto; además, señaló que abrirán “un amplio proceso de consulta” para establecer claramente qué Poder del Estado nombrará al director y subdirector del mencionado organismo.


Sospechoso retraso
La iniciativa contó con el respaldo del Comité Ejecutivo Nacional, CEN, del PLC, que argumentó que existen múltiples denuncias de directivos municipales de este partido en el sentido de que miles de cédulas se encuentran en poder de los Consejos Electorales Departamentales, CED, sin que hasta la fecha se hayan entregado a sus respectivos dueños.

Rodríguez dijo que también hay miles de cédulas sin fabricar, pese a que el trámite fue iniciado hace mucho tiempo. A juicio del diputado liberal, la ineficiencia del CSE en torno al proceso de cedulación “es muy sospechosa”. Agregó que la tramitación del documento de identificación ciudadana está plagada de vicios político-partidarios.

“Hay expedientes (de solicitud de cédula) que hasta los tienen marcados e identificados con determinado partido”, dijo Rodríguez, al tiempo que sugirió que sólo se están fabricando cédulas a sim-patizantes del Frente Sandinista.

Al cuestionarle que la Dirección de Cedulación está a cargo de un liberal, Rodríguez dijo que éste no tiene ningún poder de decisión y que todo el proceso “es dirigido desde arriba”, del Poder Electoral.