•   MANAGUA - Tomado de Prensa Latina  |
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Los principales dirigentes liberales continúan hoy enfrascados en la batalla por liderar a la oposición antisandinista, en lo que parece una carrera llena de obstáculos por recuperar el poder en las elecciones de 2011. Las dos principales figuras del liberalismo, el ex presidente Arnoldo Alemán, quien señorea sin contrincantes de peso en el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), y el banquero y diputado Eduardo Montealegre, líder del Movimiento Vamos con Eduardo (MVCE), siguen sin ceder posiciones e insisten en sus respectivas aspiraciones presidenciales.

En el más reciente episodio de este serial politiquero, ambos volvieron a discrepar ayer sobre la eventual conformación de la cúpula opositora que enfrentaría al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en los comicios del próximo año, en un nuevo golpe a la buscada unidad de la oposición. Por diversas vías ha trascendido que en las negociaciones auspiciadas por la jerarquía católica para tratar de lograr la unidad entre los dos líderes, Alemán propuso a Montealegre que lo secunde como candidato a la vicepresidencia en esa cita electoral a cambio de cederle la mitad de todos los cargos públicos en el gobierno que se forme a partir de enero de 2012.

Algunas fuentes sugirieron la posibilidad de que esa propuesta fuera aceptada, pero ayer Montealegre les echó un jarro de agua fría al negarse a ser segundo de Alemán e insistir en acudir como cabeza de fórmula a las elecciones del próximo año. Mostrándose a sí mismo como el candidato más idóneo para "administrar el país y conseguir recursos de la cooperación externa", Montealegre pidió a Alemán que desista de sus aspiraciones presidenciales y lo apoye a él como candidato único de la oposición.

Casi al mismo tiempo, en una sesión del Comité Ejecutivo Nacional del PLC, Alemán retó a Montealegre a someterse a elecciones primarias interpartidarias, "para que sea el pueblo sobrerano quien decida". Desde hace semanas, el PLC insiste en que el candidato único de la oposición sea escogido en elecciones primarias, una fórmula en la que la victoria de Alemán es mucho más que probable, y que a Montealegre no parece gustarle precisamente por esa misma razón.

El lado débil de Montealegre es que no tiene una organización que lo respalde en sus aspiraciones, porque sus principales apoyos, el MVCE y el Partido Liberal Independiente (PLI), carecen de personería jurídica, lo que lo coloca en desventaja a la hora de enfrentar en unas primarias a un PLC bien estructurado, con presencia prácticamente en todo el país. Según un diario cercano al PLC, cuando Montealegre fue lanzado a la política fue vendido como el nuevo paradigma del liberalismo, "nacido sin pecado original ni con los errores del caudillo Alemán".

Pero la realidad hoy es otra, pues Montealegre vive con la espada de Damocles sobre su cabeza, permanentemente amenazado con perder la inmunidad parlamentaria y tener que responder ante los tribunales por multimillonarios desfalcos supuestamente cometidos cuando fue ministro. En declaraciones formuladas a un canal nacional, el conservador Noel Vidaurre mencionó que Montealegre tiene miedo de participar en elecciones primarias porque no goza del respaldo de la población.

Alemán no se queda atrás, pues está marcado por un pasado de corrupción y otros delitos cometidos cuando fue alcalde de Managua y luego jefe del ejecutivo, por los que en 2003 fue juzgado, condenado a 20 años de prisión y encarcelado, aunque después la pena fue conmutada. Alrededor de uno de estos dos controvertidos personajes las fuerzas opositoras intentan desde hace meses fraguar una unidad, que aún parece lejana, para tratar de desplazar del gobierno al FSLN en noviembre del 2011.