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Los diputados liberales nuevamente se recriminaron sus actuaciones, luego que ayer la diputada disidente del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, Ana Julia Balladares calificara de “canallada”, de parte de sus colegas de ese partido político, los señalamientos de ser la emisaria del Frente Sandinista para ofrecer, en nombre del presidente Daniel Ortega, hasta 500 mil dólares por voto en la Asamblea Nacional.

La diputada Balladares aseguró que los “ataques” en su contra son motivados por sus críticas a las elecciones primarias que está promoviendo el ex presidente Arnoldo Alemán, las que calificó de ser una “mampara”, pues “Alemán será el candidato a la presidencia en las elecciones nacionales del próximo año”.

Balladares dijo estar “dolida” por las acusaciones que le hacen sus colegas liberales y no descartó la posibilidad de renunciar definitivamente a su militancia en el PLC.

“Traidora y cómplice”

Mientras tanto, el diputado y primer vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro Moreira, reiteró que las acusaciones contra Balladares provienen de los diputados que han recibido los ofrecimientos de los llamados “cañonazos”. Además, insistió en que “Ana Julia es una traidora al PLC, y se ha convertido en cómplice del gobierno y en una aliada del Frente Sandinista”.

FSLN rechaza acusaciones

El diputado por el Frente Sandinista, Wálmaro Gutiérrez, rechazó las acusaciones contra su partido y recordó que “los cañonazos sonaron” en otros gobiernos como el de doña Violeta Barrios de Chamorro, Arnoldo Alemán e, incluso, durante el período de Enrique Bolaños.

Por su parte, la legisladora Miriam Argüello -aliada del FSLN por la Convergencia Nacional-, dijo que ya no le sorprende “es de los cañonazos”, no porque no crea que existan, sino porque “es una vieja costumbre” de la política nicaragüense. Argüello fue más allá de los períodos de Barrios de Chamorro, de Alemán y de Bolaños, y señaló que desde la época del liberal José Santos Zelaya, ya existían los cañonazos.