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  • Agencias

Rubén Darío Granda, hermano del llamado "canciller de las FARC", viajó hoy rumbo a Nicaragua, que le concedió asilo político a inicios de mes, informó el abogado defensor de Granda.

Granda salió junto a su esposa Elba Mercedes Aranda Urriago y su hijo Juan David, de 22 años, quienes entraron a la embajada nicaragüense en Bogotá a fines de mayo, indicó Ernesto Moreno, abogado defensor de Granda.

Los tres partieron en un vuelo comercial desde Bogotá, agregó el abogado en diálogo telefónico, con conexión en Panamá. Se espera que a las diez de esta noche arriben al país.
 
Nicaragua informó oficialmente del otorgamiento de asilo el pasado 4 de junio. El gobierno colombiano informó a fines de la semana pasada que aunque no estaba de acuerdo con el asilo, tampoco se opondría a la salida de Granda del país, que con su esposa tienen pendiente en Colombia una investigación judicial por delitos comunes como "financiación del terrorismo" y que ese proceso "proseguirá su curso" a pesar del asilo, según ha dicho la cancillería en Bogotá.

La Policía Nacional detuvo en abril en Bogotá a Rubén Darío, hermano de Rodrigo Granda, el llamado "canciller" de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). De acuerdo con las autoridades, correos electrónicos involucraban a Rubén Darío con esa guerrilla, en mensajes encontrados en uno de los computadores del extinto Raúl Reyes, uno de los siete jefes del grupo insurgente, abatido en marzo del 2008.

En algunos de esos correos, según la policía, Reyes hacía referencia a una persona de apellido "Perales" y que tras análisis las autoridades concluyeron que era Rubén Darío Granda, quien según sus abogados defensores es un ingeniero industrial de 52 años y que trabajaba dando clases en distintos centros educativos. Sin embargo, un juez determinó que no existían evidencias para respaldar el señalamiento policial sobre Granda siendo el alias de Perales y lo dejó en libertad pocos días después de su captura.

Nicaragua dio asilo entre abril y agosto del 2008 a la mexicana Lucía Morett y a tres supuestas guerrilleras colombianas, apodadas Susana, Diana y Esperanza, que sobrevivieron al ataque militar colombiano al campamento de las FARC donde murió Reyes.