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  • AFP

El arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, exhortó hoy al refugiado colombiano Rubén Granda -hermano del prófugo "canciller" de las FARC- a respetar las leyes nicaragüenses durante su asilo en el país centroamericano, donde fue recibido la víspera con su familia.

"El asilo es una norma internacional" humanitaria permitida, pero "se deben respetar las leyes del país", señaló Brenes, también presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, a un medio televisivo.

Granda, su esposa Elba Aranga y su hijo Juan de 22 años, llegaron anoche a Managua procedentes de Bogotá, luego que el gobierno de Daniel Ortega aceptara el pasado 4 de junio concederles asilo por presunta persecución política.

Académico de 52 años, Granda agradeció a "Ortega por ese corazón tan grande que tiene" y por su "valiente" decisión de acogerlo en Nicaragua, según declaraciones reproducidas por el portal oficial "19 de Julio".

La legislación nicaragüense establece que los asilados tienen derecho a trabajar para ganarse la vida, pero tienen prohibido participar en actividades políticas internas o a favor de grupos de su país de origen, explicó el presidente de la Comisión de Justicia del Parlamento, José Pallais. Según el legislador, eso implica que no pueden "apoyar rebeliones armadas, grupos terroristas, ni organizar revoluciones".

Con Granda, su esposa y su hijo, ya son seis los colombianos vinculados directa o indirectamente a las FARC que se refugian en Nicaragua desde que Ortega asumió el gobierno en el 2007. Colombia facilitó la salida de Granda a Nicaragua, a pesar de su desacuerdo, no sin antes señalar que las acusaciones que pesan contra el colombiano son por delitos comunes y no políticos.

Granda fue detenido y acusado en abril pasado por la Fiscalía de su país por financiación del terrorismo, concierto para delinquir agravado y rebelión, pero la ausencia de pruebas para procesarlo obligaron a las autoridades a liberarlo, según informes publicados por el gobierno nicaragüense.