Leoncio Vanegas
  •   WIWILÍ, NUEVA SEGOVIA  |
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¡Fuera traidores, fuera traidores!, fue la frase que se logró escuchar a varias voces, entre un “hervidero” de insultos e improperios que partidarios del destituido alcalde, Octavio Ramos, y quienes participaron en su “golpe político” del 28 de mayo, se intercambiaron hasta llegar a los empujones y algunos cruces de puñetazos.

Momentos antes, Jorge Castillo Quant, presidente nacional del Partido Liberal Constitucio nalista, PLC, había leído la resolución de la Comisión de Ética, Honor y Transparencia de su partido mediante la cual expulsaron al concejal Bayardo Ibarra Juárez y a los correligionarios Rosa Emilia Ibarra Juárez, Pedro Castillo Inestroza, Wenceslao Moreno Seaz y Emilio Herrera Úbeda por haber actuado en contra de los intereses del partido con la destitución de Ramos.

En momentos en que hablaba la diputada Martha McCoy, irrumpieron en el local Pedro Castillo, el concejal Bayardo Ibarra y Rosa Emilia, tres de los defenestrados del PLC, con lo que la relativa calma se rompió y la multitud de unos 300 partidarios de Ramos acorralaron a sus ex correligionarios.

Comenzó el forcejeo, mientras el diputado Carlos Gadea, a todo pulmón con un micrófono llamaba a la calma para evitar lesionados.

Alcaldía con nueva imagen

Los expulsados se refugiaron en un cuarto adyacente, y de vez en cuando asomaban por el umbral de una puerta, mostrando un folder, donde supuestamente andan las pruebas de “corrupción” cometidas por Ramos en la Alcaldía.

En tanto, Rosa Emilia Ibarra se mostraba adolorida y con lágrimas en los ojos por el fallo de las máximas autoridades del PLC, alegando ser la fundadora de ese partido en Wiwilí.

“Queremos que nos escuchen (los miembros de la comisión el PLC)” gritaba Bayardo Ibarra, mientras el diputado Gadea le recordaba que también Octavio Ramos “quería que lo escucharan antes que lo destituyeran”.

En el local de la asamblea liberal no había policías, éstos resguardan de manera permanente el edificio de la municipalidad, que ahora luce una nueva carátula, pintada de blanco y rojo con la leyenda “Alcaldía Municipal PLC-Wiwilí”.

El defenestrado edil dijo que las paredes la han pintado de ese modo por los que tilda de “usurpadores”, para hacer creer a las bases del PLC que siguen siendo liberales, “pero el pueblo ya los tiene como traidores”, espetó.

Por su parte, el ex alcalde Pedro Castillo Inestroza, uno de los corridos del partido rojo, negó que la destitución de Ramos sea por traicionar al partido arnoldista.

“Nosotros en ningún momento nos vendemos a los ‘piricuacos’ y a los CPC. Somos hombres históricos que luchamos en la contra por la democracia”, señaló, al tiempo que añadió que la corrupción y los cheques sin soporte que suman más de 800 mil córdobas provocaron la caída de Ramos.

PRN sin posición ante destitución

Reynaldo Aguilera Espinal, comandante “Holman” dijo que el Partido Resistencia Nicaragüense, PRN, todavía no ha tomado una posición sobre el conflicto político. “Estamos aquí a petición del CEN del PLC para que colaboremos en un entendimiento”, aclaró.

Los rojos demandan como condición única para un diálogo, la restitución de Ramos en la Alcaldía, cuestión que para Aguilera Espinal, “primero se tiene que platicar para ver todas las cosas legales”.

Castillo Quant dijo que de los últimos actos registrados en Wiwilí y Boaco, esperan que también ocurran en otras alcaldías. “Desgraciadamente, tenemos elementos muy frágiles, muy suaves y traidores que tienen que desaparecer de este partido para recuperar la fuerza de la lealtad y de la honorabilidad”, señaló.

El alcalde destituido manifestó ante sus seguidores que los sacaron de la Comuna por no haber aceptado halagos del gobierno orteguista, entre éstos, el ofrecimiento de dos millones de córdobas, en carácter de regalía si renunciaba de la alcaldía.