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Si lee esta entrevista de atrás para adelante creerá que es Rafael Solís quien responde, pero no, es el magistrado liberal Manuel Martínez, ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, y quien ahora coincide con aquel que lo insultó y amenazó con echarlo de este poder del Estado: ese que lo llamó “payaso”.

El magistrado asegura que respetará la Constitución aunque sea reformada y resta importancia a la posibilidad de que nuevamente los liberales no tengan la presidencia de las salas Constitucional y Penal de la Corte, pues argumenta que aunque sus colegas de tendencia sandinista emitan resoluciones anómalas, necesitan convalidarlas en Corte Plena.

“Yo he dicho que las resoluciones son papel mojado, que no tienen ningún valor y ellos mismos lo reconocen, porque, entonces, ¿cuál es el afán de querer convalidarlas? Saben que no tienen valor”, expresa.

¿Hay algún viso de negociación?

La negociación ya no está entre nosotros porque ya fuimos claros y establecimos la posición. Como he dicho reiteradamente, no vamos a aceptar a los funcionarios que están amparados en el Decreto 03-2010.

Las negociaciones están ahora en la Asamblea Nacional. El jefe de bancada del PLC hizo un público llamado al presidente Ortega para elegir a los funcionarios, y hasta donde fui informado esta es una propuesta nueva que le van a llevar al presidente Ortega para que reconsidere la reelección de todos los funcionarios.

¿Qué es lo que el Frente les ha propuesto hasta el momento? La magistrada Ramos habló de varios escenarios: ¿Qué está en juego, la Presidencia, las cuatro salas o ambas? (…) Está en juego la presidencia, y la organización de las salas y el Consejo de Administración y Carrera Judicial, que nos corresponde a los magistrados seleccionarlos.

¿Qué estarían ustedes dispuestos a ceder?

Nosotros estamos anuentes, digamos, si ellos quisieran dejar la organización que tuvimos hasta el 14 de junio, la tendríamos, y si quieren cambiar posiciones estamos dispuestos a hacerlo, pero, con todos los magistrados debidamente electos o con los 12 que estamos actualmente.

¿No habría ningún problema para ustedes en dar nuevamente la presidencia de la Sala Penal y Constitucional?
Yo les he hecho una propuesta al revés, que accedan a la presidencia y que cambiemos de sala.

No sé si usted se recuerda que hicimos un acuerdo de que nos íbamos a alternar en la presidencia de la Corte y en las presidencias de esas salas. Para honrar lo que hemos acordado yo lo invocaría, pero bueno, todo eso es parte de la negociación.

Lo veo bastante dispuesto a que no haya cambios.

No estoy dispuesto a nada, inclusive, que cualquiera sea el presidente, lo importante es que la Corte se organice conforme la ley. Eso es lo importante para mí. No tengo pretensiones personales (…).

¿El Frente no aceptó esa propuesta de alternabilidad?

Yo se las mencioné previo a la semana anterior al doctor Rafael Solís, que es con quien platico, y me dijo que era una posibilidad siempre que lo aceptemos a él y a Cuadra.

¿Qué traba las negociaciones?

El nombre de una persona hasta ahora, Roberto Rivas.

¿Hay posibilidades de que el PLC ceda en ese aspecto a cambio de más cuotas o sólo para destrabar la crisis?
Yo no creo que el Partido Liberal ceda por más cuotas ni por prebendas. Creo que debe mantener su posición en el sentido de que se comprometieron en el documento ese famoso, Metrocentro II, a no aceptar a los magistrados que según la opinión de la oposición, manejaron anómalamente las elecciones municipales. Ahora, si los perdonan, ya es cosa de ellos, yo no creo, pero sí creo que tienen que nombrar.

¿Hay posibilidades de que se otorgue ese perdón?

Bueno, ¿si Dios perdona, por qué no vamos a perdonar nosotros los humanos?

¿Entonces están tomando en cuenta ese perdón?
Yo, Manuel Martínez, no el partido.

Usted es muy cercano al ex presidente Alemán…

No, no crea, ahora hay otros actores en las negociaciones, anda metido el doctor Wilfredo Navarro, el doctor José Pallais, el doctor Francisco Aguirre. Un montón de gente que tiene mucha influencia a lo interno del partido (…). Siempre hay consultas y todos esos personajes tienen incidencia. (…)

¿Es tema de negociación la validación de las resoluciones de las salas que benefician al Frente Sandinista?
No. No son motivo de negociación.

Pero si es motivo de negociación la reelección de Rivas, ¿por qué no, esto?
Yo no digo que la reelección de Roberto Rivas sea motivo de negociación, lo que sostengo es que se debe reelegir. Yo personalmente le digo, si me tocara negociar, yo Manuel Martínez, lo negociaría, pero en el tema de la reelección presidencial no hay negociación, hay doble traba, el comandante Ortega ha sido dos veces presidente. ¿Qué vas a negociar?, reformemos la Constitución.

¿Una reforma constitucional sí es negociable?

¿Por qué no?, si la voluntad soberana del pueblo, la Constituyente, dice que se suprime la prohibición para la reelección, que lo diga, si nada está escrito en piedra; pero lo que hay que ver es lo que la gente quiere.

Hay que respetar la voluntad popular y esa voluntad expresada en esa Constitución es voluntad sandinista. Esa voluntad existe desde la Constitución del 87.

No, recuerde que fue reformada. La del 87 permitía la reelección.
Quedaba en el vacío, pero luego se puso.

Usted me decía que hay que hacer lo que dice el pueblo, los acuerdos políticos no se hacen consultando al pueblo.
Bueno, si usted me habla de democracia pura, en realidad no existe (…).

Lo que le digo es que ustedes, los políticos, no consultan sus acuerdos con la gente ni siquiera con los que los eligieron.
Como no, las constituyentes sí. Las constituyentes se consultan. Primero el formalismo de la mayoría de los diputados, luego se consulta sector por sector para después traerla a la Asamblea Nacional Constituyente.

La Constituyente es una nueva Constitución y estamos hablando de una reforma constitucional.
Es que mire, ya como hemos llegado por las crisis políticas que hemos vivido. Creo que la Constitución, el sistema, amerita un análisis y un cambio profundo para que los funcionarios no estén sujetos a voluntades políticas (…).

¿A su criterio hay muchos vacíos en la Constitución y por eso se amerita una Constituyente?
Mire, toda ley que es de producto humano es imperfecta, tiene vacíos y esos vacíos son usados para cometer desafueros. Las crisis que hemos tenido las debemos superar poniendo las cosas bien claras.

¿Por ejemplo?

La reelección del Presidente se ha dicho que es violación de los derechos humanos. La Constitución debe decir que la prohibición no viola la garantía contenida en el artículo 38, de que todos los ciudadanos tienen derecho a ser electos (…).

En ese aspecto la Constitución es clarísima, para qué poner una explicación.
Pero es que hay gente que se pierde en lo limpio.

¿Ya hizo esta propuesta en el seno del PLC?

¿Recuerda que hubo un intento de reforma y hubo un bochinche enorme? Yo estuve involucrado en el proyecto de reforma y eran más profundas que las que se aprobaron. Soy partidario de eso. (…). Propusimos eso, pero se asustaron. Yo soy liberal de ideas en ese sentido.

Nada está escrito en piedra dice usted, ¿podría el PLC negociar una reforma constitucional que le dé al Presidente Ortega la posibilidad de ser candidato nuevamente?
Vea, si el problema es la reelección y hay convencimiento de que se sacará al país de esta crisis a través de una Constituyente y que esa Constituyente permita la reelección de Ortega, y no sólo la de Ortega, sino la de cualquier otro (…).

Entonces las cosas son así: es probable que ustedes, en una negociación acepten una reforma constitucional que le permita a Ortega o a Alemán reelegirse indefinidamente.
A cualquiera.

No creo que el ex presidente Bolaños o la ex presidenta Barrios quieran reelegirse.
¿Y los más jóvenes que vienen? Si la vida es corta.

¿Y el miedo a las dictaduras que existía en este país?
En todas partes existe la pretensión reeleccionista, sobre todo en la gente que tiene ideas de izquierda, porque no creen en el sufragio como método para llegar al poder. Caso Cuba por ejemplo, caso de Hugo Chávez, caso de Rafael Correa; todos esos, los famosos Alba (…).

A esos presidentes los eligió en sus países una gran mayoría y es innegable.
Eso se manipula (…). Mire que dicen que la democracia más perfecta es la de los Estados Unidos y allí vota el 20 por ciento si acaso.

¿Entonces cómo es posible que ustedes, contrarios a la izquierda, coincidan en que es correcta la reelección presidencial indefinida?
Le voy a decir una cosa, a mí, Manuel Martínez, si me dicen que si un gobierno es bueno y los funcionarios honestos, pues que gobiernen. Para mí no es correcta esa prohibición que les hacen a los alcaldes, ¡hay buenos alcaldes que deben seguir!

Yo he visto buenos alcaldes, sandinistas algunos, yo vivo en Nindirí, Noguera era un buen alcalde de Masaya, aquí Nicho Marenco era buen alcalde.

Ustedes se dicen demócratas, parte de la democracia es la alternabilidad en el poder
Sí, pero un alcalde de dos períodos, de tres, no lo veo malo.

Es el mismo argumento del presidente Ortega y de sus partidarios.
Pero la ley no lo permite. Te digo, si hubiesen cambiado la Constitución antes de que él hubiese sido electo, no tendríamos este problema (…).

Yo, mientras esté aquí, respetaré la Constitución y el día que me digan que respete otra Constitución, eso haré.

¿Y será dentro de poco que le digan eso?
Yo creo que sí.

¿Este año?
Yo creo que sí.

¿Así como me la ha descrito usted?

Pues al paso que vamos, posiblemente, yo creo que no va a haber ni elecciones nacionales.

¿Eso por qué?
Por la falta de institucionalidad.

¿No se vislumbra un acuerdo en el corto plazo, entonces?

Mientras las posiciones sean intransigentes de ambos lados, unos por soberbia y otros por temores y escrúpulos, no habrá arreglo (….)

Lo peor es que no haya ni siquiera conversación. El presidente Ortega se ha negado a oír; tengo información que ha dicho “aquí no elegimos porque está todo el mundo reelecto con el decreto”.

¿Pero si ustedes dan su brazo a torcer como puede que lo den?
No, yo no lo estoy dando.

Magistrado, tenemos media hora hablando sobre la posibilidad de una reforma constitucional que permita la reelección de Ortega… ¿Y sobre la posibilidad de la reelección de Roberto Rivas?
Yo he dicho que todo es posible, nada es imposible. Yo dar mi brazo a torcer, no. Los políticos son los que tienen que encargarse. El problema es que estos políticos nunca resuelven sus problemas y nos los mandan aquí (a la Corte) (…).

El foro político es la Asamblea, ellos toman las decisiones, si ellos dicen pongamos el país de costado, de inclinado, patas arriba, que lo hagan, nosotros atendemos.