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A un año del golpe de estado que destituyó al ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya, los diputados ante el Parlamento Centroamericano, Parlacén, aún tienen divergencias sobre este suceso, por el que esa nación aún está fuera de los organismos de integración regional.

A criterio del diputado guatemalteco Ricardo Flores, el golpe en Honduras dejó, sobre todo una lección: “Los Presidentes no pueden estar por encima de la Constitución”.

“Hay que respetar el estado de derecho que nos brinda la Constitución. Hay que respetar, aunque no nos guste, el marco jurídico del país”, sostiene Flores, quien califica como terquedad el hecho de que aún, algunos países se opongan a que Honduras sea reintegrada a la Organización de Estados Americanos, OEA, y al Sistema de Integración Centroamericana, Sica.

Estados Unidos y todos los países centroamericanos, excepto Nicaragua, han restablecido relaciones con Honduras. Los países sudamericanos que conforman el Unasur se han negado a reconocer este país.

Hoy está previsto que los presidentes del área se reúnan durante la Cumbre del Sica convocada por el Presidente de Panamá, Ricardo Martinelli para analizar el tema de Honduras que ha creado mucho expectativa en el país canalero.

Consecuencias en la región

El presidente del Parlacén, Jacinto Suárez, hizo hincapié sobre las repercusiones que la situación hondureña ha tenido en la región. “La institucionalidad centroamericana no se ha restablecido. Eso es claro y evidente”, dijo Suárez.

Los principales problemas que ve la diputada parlacénica hondureña, Vilma Reyes, por su parte, son los conflictos que su nación tiene en el exterior. Según ella, en su país no hubo un golpe de estado y sólo critica la forma cómo fue destituido Zelaya.

“Los cambios, hay formas de hacerlos y tal vez esta no fue la forma correcta. (El golpe) ha dejado una gran lección para la democracia. No creo que haya sido golpe de estado porque las instituciones continuaron en sus funciones normales”, dijo Reyes.

La legisladora Nidia Díaz, miembro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, de El Salvador hizo mención sobre la situación de los derechos humanos en el país vecino.

“En Honduras no se ha resuelto para nada la situación de los derechos humanos, continúan los asesinatos y los desaparecidos. No hay garantía del retorno del ex presidente Zelaya”, expresa Díaz.

En una carta al Fiscal General de Honduras enviada en marzo pasado, la organización internacional Human Rights Watch, mencionó asesinatos, violaciones, torturas y acoso a personas, y aseguró que el hecho de que las víctimas hayan sido en muchos casos opositores al golpe “sugieren la posibilidad de que estos abusos estén políticamente motivados”.

El 28 de junio de 2009, el entonces presidente de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales, fue sacado de su casa de habitación a las 5 de la mañana por efectivos del Ejército al mando del general Romeo Vásquez Velásquez, trasladado a la base aérea de Palmerola y de ahí enviado en avión a Costa Rica.

Zelaya fue acusado de intentar cambiar la Constitución de su país al pedir una cuarta urna en las elecciones de noviembre de ese año, para consultar a los votantes hondureños si deseaban establecer o no la reelección presidencial.