Leyla Jarquín
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El magistrado Francisco Rosales, responsabilizó al Cardenal Miguel Obando y Bravo de que el párrafo segundo del artículo 201 de la Constitución Política de 1987, no se haya incluido en las Constituciones que se publicaron con las reformas de 1995.

“Quien mandó a publicar las reformas de 1995 fue su Eminencia Reverendísima, el Cardenal Miguel Obando y Bravo (…) entonces, el que publicó esto en los medios hizo omisión del párrafo segundo”, justificó ayer Rosales, para quien esa parte del artículo 201 está vigente.

De esta forma, Rosales respaldó el anuncio del ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Rafael Solís, referido a que ese Poder del Estado mandará a publicar una versión de la Constitución Política con la incorporación del artículo 201 de la Constitución de 1987, en el cual Solís y varios funcionarios públicos con cargos vencidos se amparan para no desocupar sus puestos.

Constitucionalistas han señalado que el artículo 201 de la Constitución Política de 1987 no está vigente, porque se redactó para ser una norma transitoria, tanto en su párrafo primero, como en el segundo, durante el proceso de transición de 1989, cuando se adelantaron las elecciones de noviembre de 1990 a febrero de ese mismo año.

No obstante, Rosales aseguró ayer que La Gaceta del 6 de marzo de 1990 dice que sólo se reformó el párrafo primero del artículo 201 y que—tomando en cuenta que la Constitución establece en su artículo 192 que se reforma parcialmente la Constitución con expresión de motivos del o los artículos a reformar—“el párrafo segundo no fue reformado”.

Mientras, la magistrada Alba Luz Ramos expresó que “no es la primera vez” que se imprimen ediciones de la Constitución en la CSJ y aseguró que la versión que ellos van a sacar es la original, “porque la Constitución tiene que estar todo lo que no ha sido derogado”.

Durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, el cardenal Miguel Obando y Bravo actuó como mediador entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, debido a que la Presidenta se negaba a promulgar las reformas constitucionales.