Leonor Alvarez
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Con la boca tapada con cinta adhesiva, un grupo de personas acompañó ayer al misionero católico Alberto Antonio Stefano Boschi, en la misa dominical de la Catedral Metropolitana, con el fin de respaldar su demanda para que le restituyan la nacionalidad nicaragüense; al tiempo que la esposa del misionero, Carolina Jarquín, reveló que la Embajada de Italia le notificó el jueves a su esposo la rehabilitación del pasaporte italiano para que pueda regresar a su país de origen.

Sin embargo, Jarquín anunció que mañana martes asistirán a la Embajada para rechazar el documento, porque a Boschi sólo le interesa recuperar la ciudadanía nicaragüense.

Alberto Boschi cumple hoy 10 días de una huelga de hambre y de silencio para que el gobierno del presidente Daniel Ortega le restituya la ciudadanía nicaragüense, de la que fue despojado el 23 de junio, cuando arribó al país procedente de su natal Italia, donde permaneció dos años en el exilio.

Carlos Cardenal, quien acompañó a Boschi ayer en la misa dominical, dijo que está dispuesto a cederle su ciudadanía nicaragüense si fuera posible, porque considera que el misionero tiene la posibilidad de ayudar con sus recursos a tanta gente con necesidad en Ciudad Sandino.

Durante la homilía, Boschi estuvo acompañado de un grupo de jóvenes y de adultos con la boca sellada con cinta adhesiva, principalmente habitantes de Ciudad Sandino, que dan fe la “buena voluntad” del misionero católico.

“Mis hijas han recibido becas universitarias de parte de Boschi, por eso estoy aquí acompañándolo”, dijo Yahoska Romero, habitante de Ciudad Sandino.

El joven Julián Castillo, que también se presentó en respaldo de Boschi, manifestó que “la lucha del misionero es de todos los nicaragüenses, porque considera que se tiene que luchar contra la manipulación de las leyes”.

“Lo que han estado haciendo es una práctica totalitaria y una represalia política contra una persona que piensa diferente y que tiene una política contraria a la del presidente Daniel Ortega”, aseguró Castillo.

Para Lilliam Canales, de 17 años, la lucha de Boschi representa el derecho a la nacionalidad nicaragüense, y considera que todos los nicaragüenses la deberían respaldar.

Desde su regreso a Nicaragua, Boschi ha estado en peregrinación para recibir el respaldo de actores políticos que lo puedan ayudar a obtener nuevamente la ciudadanía nicaragüense. También se reunió con el Obispo Auxiliar, monseñor Silvio Báez, quien le expresó que la Iglesia Católica se pronunciará a favor de él en los próximos días.