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La inasistencia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, a la cumbre extraordinaria centroamericana celebrada el pasado 20 de julio, en la que se aprobó el reingreso de Honduras al SICA, fue un "paso estratégico" del mandatario para reconocer implícitamente al gobierno de Porfirio Lobo, según un analista.

El catedrático y analista político, Fanor Avendaño, afirmó hoy que la inasistencia de Ortega a esa cumbre celebrada en El Salvador fue para que la "mayor parte" de los países centroamericanos aceptaran la reincorporación de Honduras al Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) sin oposición. "Contrario a lo que muchos piensan, que esto (ausencia de Ortega) deniega y obstaculiza la integración, para mí fue un paso estratégico", razonó Avendaño, en declaraciones a la televisión local. El catedrático observó que Ortega ha venido "dando pasos" para reconocer al gobierno hondureño y recordó que en abril pasado el líder sandinista recibió a Lobo en Managua.

Los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá aprobaron el martes pasado en San Salvador, con la ausencia del mandatario nicaragüense, el reintegro "por pleno derecho" de Honduras al SICA y abogaron ante la OEA para que readmita a ese país, excluido tras el golpe de Estado de junio de 2009.

El gobierno señaló en un comunicado que el reingreso formal de Honduras al SICA "carece de legitimidad" por la ausencia de representantes de Managua en esa cumbre regional. No obstante, también manifestó que mantiene su compromiso de continuar trabajando para que se logre un acuerdo con el gobierno de Honduras que permita crear las "condiciones básicas" para su reincorporación plena a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y al SICA.

Para el analista nicaragüense, Ortega esperará una declaración de la OEA sobre el caso de Honduras para anunciar su reconocimiento al Gobierno de Lobo. La OEA suspendió a Honduras de ese organismo después del golpe de Estado que desalojó del poder, en junio de 2009, al entonces presidente Manuel Zelaya.

Nicaragua juega al pragmatismo
Sobre la exigencia de Ortega en que, para ser reconocido, el gobierno de Lobo debe avanzar en un "proceso de reconciliación nacional" y, sobre todo, generar las "condiciones necesarias" para el regreso de Zelaya a Honduras, Avendaño consideró que se impondrá el pragmatismo. "Este es un argumento político, más que de fondo. Hay una solidaridad con el ex presidente Zelaya, pero Nicaragua va a jugar al pragmatismo", agregó.

Lobo asumió el poder en enero pasado, después de imponerse en los comicios celebrados en Honduras en noviembre de 2009, que no son reconocidos por Nicaragua al considerar que se realizaron en un contexto de ruptura constitucional.