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Pese a lo prematuro que podría resultar el tema, a un año y cuatro meses de los comicios nacionales, el precandidato presidencial liberal Eduardo Montealegre, admite que Edmundo Jarquín, del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, “sería un excelente compañero de fórmula”, sin embargo, aclara que aún no han conversado nada al respecto.

Además, Montealegre se resiste a que lo vean como el candidato de “una tercera vía”, y aunque tampoco descartó esa posibilidad, prefiere creer en la sinceridad de Arnoldo Alemán y en la transparencia de las elecciones primarias interpartidarias, previstas para el seis de marzo del próximo año, en las que se elegirá “al candidato único de la oposición unificada”.

Confía en que ganará primarias
El presidente del movimiento “Vamos con Eduardo” se siente confiado en que resultará ganador en ese ejercicio interpartidario y recordó que, parte de los acuerdos con el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y demás agrupaciones que participarán, es que quien resulte ganador escogerá a su candidato a vicepresidente.

“La experiencia en Nicaragua ha demostrado que el candidato (presidencial) que escoge a su vicepresidente, ha derivado en una buena relación. Cuando ha sido una escogencia por acuerdo político, la relación entre el presidente y el vicepresidente no ha sido buena”, señaló Montealegre, quien hizo alusión a la situación entre la presidenta Violeta Barrios y su vicemandatario Virgilio Godoy; y la de Enrique Bolaños y José Rizo.

En ambas circunstancias, recordó, la relación no fue buena. Sin embargo, la fórmula Alemán-Bolaños en 1996, resultó en una buena relación, pues entonces Arnoldo Alemán escogió a Enrique Bolaños, no le fue impuesto mediante un acuerdo político.

Montealegre-Jarquín

A juicio de Montealegre, con Edmundo Jarquín no habría problema en hacer fórmula. “Repito, no es momento de hablar de candidaturas, pero eso no quiere decir que Jarquín no reúna los requisitos, ni que no sume, ni que no tenga una buena imagen para acompañar a alguien en calidad de vicepresidente”, señaló.

Montealegre se aferra a la unidad de la oposición posterior a las elecciones primarias interpartidarias, pero está conciente de la posibilidad de una tercera vía y no descarta que en esa “realidad”, como le llama, se postule junto a Edmundo Jarquín.

Cuatro realidades
“Aquí hay cuatro realidades. Una es la capacidad organizativa de Daniel Ortega y el Frente Sandinista; la otra es Arnoldo Alemán y el PLC; y la otra es Eduardo Montealegre y ‘Vamos con Eduardo’. Pero hay una cuarta realidad, que es una realidad no de organización, sino de transmitir una mensaje de convencimiento, que es Edmundo Jarquín y el MRS, pero no es el momento de escoger candidato a la vicepresidencia”, expresó.

Jarquín en círculo de espera
Aún con lo prematuro del tema, Montealegre insiste en que “Emundo Jarquín sería una excelente opción”, para que lo acompañe como candidato a la vicepresidencia. “Pero hay otros muy buenos, aunque no es el momento de especular”, enfatiza.

EL NUEVO DIARIO conoció extraoficialmente que uno de esos “muy buenos” para acompañar a Montealegre, es el ex alcalde de Managua Dionisio “Nicho” Marenco, disidente del Frente Sandinista, sin embargo, también lo están considerando para encabezar la lista de diputados nacionales o del departamento de Managua.

Inevitable pensar
Por su parte, Edmundo Jarquín considera “inevitable que mucha gente piense y desee que Montealegre y yo juntemos esfuerzos de cara al 2011 porque ambos, con diferentes orígenes, representamos la lucha contra el pacto que hizo posible el gobierno y consolidación de Ortega”.

“Las encuestas revelan que una fórmula de ambos recoge mucho respaldo, pero no he conversado con Montealegre de esa posibilidad”, señaló Jarquín, quien además advierte sobre otro tema que hay que dilucidar y es la casilla partidaria en la que se presentaría la hipotética fórmula Montealegre-Jarquín.

Para Jarquín, antes de hablar de candidaturas y casillas electorales, es necesario resolver el problema que representa el actual Consejo Supremo Electoral, CSE.

“Primero, sí, a todo lo que una a la oposición; no, a lo que la divida y la fraccione. Segundo, la prioridad en este momento es obtener reglas del juego y autoridades electorales creíbles y confiables para las elecciones de 2011, pues hoy no hay ninguna garantía de que los votos se cuenten bien”, expresó.