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Un grupo de muchachos celebró ayer el Día Internacional de la Juventud con una manifestación frente al Consejo Supremo Electoral, CSE, ubicado contiguo al Centro Comercial Metrocentro de Managua, donde se plantaron para exteriorizar sus demandas y hacer un llamado sobre la falta de oportunidades a la juventud nicaragüense, durante el gobierno de “paz, reconciliación y unidad”.

El plantón de 20 jóvenes, acompañados de música estridente de “Molotov” y los “fabulosos cadillacs”, contrastaba con otro grupo de personas, principalmente trabajadores del Estado, que llegaban a retirar su cédula electrónica gratuita a la sede legislativa, mientras los demás ciudadanos tienen que pagar 500 córdobas por el mismo documento.

“Es una irregularidad que estén cobrando 300 pesos para que te den una cédula, como jóvenes tenemos derecho a una identidad, tenemos derecho a que no nos cobren, aparte de que le pagamos al montón de boludos que trabajan aquí sin hacer nada, te están cobrando por tu cédula que es un derecho”, expresó Efraín Ordóñez, un joven de 21 años, originario de Granada y miembro del Movimiento Juvenil Nicaragüita.

Una generación perdida

En el Día Internacional de la Juventud, Azahalea Solís, miembro de la Alianza Patriótica, manifestó que si no se hace algo a favor de los jóvenes, Nicaragua va a tener “una generación perdida”, porque la salida más fácil es emigrar para buscar trabajo y mejores condiciones de vida en otros países.

“En Nicaragua la situación es grave, porque muchos jóvenes se están marchando del país porque no ven otra salida para progresar”, manifestó Solís, quien también es miembro del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM.

En el mismo sentido opinó la vocera de la Coordinadora Civil, Luisa Molina, quien contabilizó que existen más de 100 mil jóvenes saliendo de las universidades sin oportunidades de conseguir empleo; 600 mil jóvenes que salen fuera de Nicaragua a buscar trabajo y más de 2 millones que no tienen ninguna política para su desarrollo.

Lo peor de todo…

Molina consideró que lo peor de todo es que no se está aprovechando el bono demográfico -que es el momento cuando la mayoría de la población está en edades productivas de 15 a 39 años-. “Es la única oportunidad para que Nicaragua pueda derrotar la pobreza”, dijo Molina en alusión a implementar políticas urgentes de inversión en la juventud.