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Las esperanzas de dejarle a sus hijos e hijas un mejor país, es lo que prevaleció ayer en la presentación del “Programa de Salvación Nacional”, que proyecta abatir el desempleo, reducir los índices de pobreza, reducir la desigualdad, alcanzar un nivel de escolaridad que supere el promedio de Centroamérica, entre otros objetivos que se cumplirían en un plazo de 15 años de “esfuerzo sostenido”.

“Nuestro programa no pretende ser exhaustivo ni abarcarlo todo, es un programa diseñado con el objetivo de establecer el marco básico en el que todos podamos coincidir y asegurarnos de que los logros de sucesivos gobiernos puedan afianzarse y acumularse sobre los logros precedentes”, indica el documento leído ayer por el diputado Enrique Sáenz, en la primera reunión donde participaron todas las representaciones territoriales de la Alianza Patriótica, AP, que es el organismo que está impulsando el “Programa de Salvación”.

La reducción del Estado
El programa ambiciona hacer de Nicaragua “líder en Democracia y Derechos Ciudadanos”, para lo cual se proponen “recuperar el derecho a elegir y ser electo mediante la conformación de un Consejo Supremo Electoral, integrado por magistrados independientes, imparciales y capaces”.

También el plan propone reducir el número de funcionarios de Estado: nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia; tres magistrados para el Poder Electoral, 70 diputados en la Asamblea Nacional, reestablecer el cargo de Contralor General de la República y restituir la eficacia e independencia de las demás instituciones.

El programa de salvación establece como requisito mínimo necesario para ganar las elecciones presidenciales, el 45% más uno de los votos totales. De no alcanzarse los dos candidatos con mayoría deberán ir a una segunda vuelta.

Cohesión social
En la propuesta de cohesión social se plantea elevar al menos al siete por ciento del Producto Interno Bruto la inversión anual en educación, asegurando la gratuidad del nivel Preescolar, Primaria y media que ofrece el Estado. “El principal fundamento de la cohesión social es la educación”, indica el documento.

También indica un fortalecimiento del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social; establecer una comisión nacional y un viceministerio a cargo de la atención a las comunidades de nicaragüenses residentes en el exterior; implementación de un programa nacional de nutrición de la niñez y de los escolares, entre otros planes.

Producción y exportación
La propuesta de la AP ofrece un plan de producción y exportación agropecuaria y agroindustrial, para mejorar el rendimiento de estos rubros. Algunas de las líneas de acción son desarrollar un “programa nacional de productividad”, concentrado en la diseminación de tecnologías orientadas a incrementar los rendimientos y reducir las pérdidas poscosechas, de los principales productos de exportación y de consumo interno.

También diseñar una estrategia de aprovechamiento integral de las oportunidades de exportación, en términos de diversificación de mercados y productos, generadas por el Cafta, acuerdos de asociación con la Unión Europea, Integración Centroamericana y países con los que se han suscrito acuerdos de libre comercio.

Turismo
Sobre la base de que Nicaragua posee una posición geográfica privilegiada, el plan pretende transformar el país en un destino turístico internacional, alcanzando al menos dos millones de turistas al año, con un ingreso de divisas semejante al ingreso de Costa Rica y Guatemala.

Las líneas de acción para este objetivo serían implementar un programa específico de atracción de inversiones extranjeras, pequeñas y medianas, y de jubilados de países desarrollados. También proponen concertar con las autoridades regionales de la Costa Caribe un programa de conexión y desarrollo del turismo en el Caribe nicaragüense.

En cuanto a la modernización tecnológica, el plan de la AP proyecta incorporar la modernización tecnológica como un referente clave de las actividades empresariales, mediante la ampliación u aplicación racional de nuevas tecnologías que reduzcan costos, incrementen la eficiencia y potencien el desarrollo del país.

Podemos tener una Nicaragua mejor
El ex candidato presidencial, Edmundo Jarquín, opina que el programa de salvación demuestra que es posible “una Nicaragua diferente y mejor”, con las decisiones apropiadas que están contenidas en la propuesta.

Según la proyección que hace Jarquín, con la aplicación real de dicho plan, Nicaragua podría crecer al siete por ciento anual, lo cual implicaría que cada diez años se pueda duplicar el ingreso por habitante.

En cambio, “con la experiencia de los primeros cuatro años del gobierno de Daniel Ortega, se necesitarían 70 años para duplicar el ingreso por habitante”, agrega Jarquín.

“En resumen, es un programa que presenta aquellas propuestas que harían posible tener la Nicaragua que queremos y podemos tenerla y no el desastre que nos está dejando Ortega”, manifestó el ex candidato presidencial por el Movimiento Renovador Sandinista, MRS.

Por su parte, el diputado Eduardo Montealegre coincide con las propuestas de la AP, porque es un plan similar al planteado por el Movimiento Vamos con Eduardo.

A la reunión de la AP asistieron todos los diputados de la Bancada Democrática, también, los diputados del MRS, Víctor Hugo Tinoco y Hugo Torres; el presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Amcham, Róger Arteaga, representantes de los organismos sociales como el Movimiento Por Nicaragua, el Movimiento Autónomo de Mujeres, entre otros personajes públicos.