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Aunque para el dirigente histórico del Movimiento Pueblo Unido, MPU, el sector poblacional de izquierda contra la dictadura somocista y luego miembro de la Junta de Gobierno, Moisés Hassan Morales, el “Documento de la Secretaría” sea de interés académico, a él le llaman poderosamente la atención tres hechos: la advertencia acerca de la existencia real de infiltrados en las filas del FSLN y en el Estado; el riesgo de escisiones futuras en las filas del partido familiar y la admisión que existen las causas suficientes para la existencia de grupos alzados en armas, hecho que el Ejército de Nicaragua lo niega desde su perspectiva militar.

Un primer hecho comprobado y en el cual coincide Hassan Morales, es que el gobierno del presidente Ortega comenzará a buscar cómo limpiarse su rostro ante la comunidad internacional, particularmente con el gobierno de los Estados Unidos.

Sobre este aspecto el llamado “Documento de la Secretaría” expresa: “Mejorar las relaciones exteriores y darle legitimidad a las autoridades electorales (…) El poder revolucionario sandinista, conducido por el presidente Daniel Ortega, ha sido impuesto y aceptado, aunque en contra de sus voluntades, por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica (…)

Un hecho demostrado
Precisamente el día viernes 13 de agosto, un cable de la agencia AFP, titulado por EL NUEVO DIARIO, “Ortega busca mejorar las relaciones exteriores”, en uno de sus párrafos dice: “Los acercamientos con Washington se iniciaron tras la visita que la subsecretaria adjunta para América Central del Departamento de Estado, Julissa Reynoso, hizo en junio a Nicaragua con el ánimo de “mejorar las relaciones” de cooperación con Ortega, quien retornó al poder en 2007 (…)

Este proceso de acercamiento con el gobierno de Obama culminó con el nombramiento del académico caribeño Francisco Campbell como nuevo embajador de Nicaragua ante ese país y el nombramiento de Mari Rubiales, una controversial funcionaria que inspira desconfianza en los aeropuertos de Estados Unidos, --en dos ocasiones ha sido retenida-- como viceministra de Relaciones Exteriores pero sin abandonar su cargo de representante ante las Naciones Unidas, lo que indica la preparación de un cuadro en la diplomacia estadounidense como una virtual ministra de Relaciones Exteriores en lugar de Samuel Santos, un discreto funcionario, casi siempre desinformado.

Ser o no ser, no es el problema
Con Moisés Hassan Morales no vamos a discutir sobre la autenticidad o no del “Documento de la Secretaría”, sino las luces que de él emanan para aproximarnos al espíritu de su letra.

“Este documento es de interés académico, pero en términos prácticos no tiene gran trascendencia porque si es auténtico, esto significa que primero se hizo y después han venido las acciones que estamos viendo; y si no es auténtico quiere decir que alguien vio lo que se está haciendo y dedujo que existía un documento”, analiza Hassan Morales.

¿Existe algún indicio de autenticidad?
“Hay un punto que me hace pensar que el documento es auténtico y es cuando hablan del temor a las disensiones o luchas internas. Esto lo tiene que manejar alguien que tiene conocimientos de que existen estas contradicciones y todo indica que el documento se hizo para hacer ver esas contradicciones.”

¿Qué rostro le ve a este documento?
“Resume la prepotencia y servilismo con que se rodea el orteguismo”.

Hasan Morales, detrás de sus gruesos anteojos, los mismos que registran sus fotografías cuando sudoroso y descamisado dirigía junto a otros guerrilleros, el Repliegue hacia Masaya en 1979, en la lucha contra la dictadura somocista, hace una pausa, toma un papel y expresa: “Hay tres puntos sobre los cuales quiero precisar. El documento trata de desmotivar y quitar esperazas a los nicaragüenses, de provocar abstención en las próximas elecciones, trata de confundir y presenta a una oposición en un solo saco”.

¿Cómo le favorece al orteguismo esto?
“Si la población lee o escucha este mensaje, lo más seguro es que se abstendrá de votar en las próximas elecciones. Cuando dicen que tienen domado al Cosep y comprados a los diputados, dan la impresión de tener a todos en el mismo saco, entonces un poblador desprevenido dirá, ‘no hay nada qué hacer’. La idea es meter a todos en el mismo saco donde está Arnoldo Alemán, los diputados comprables, que los venden o los chantajean, los que hacen oposición alquilada y que hacen componendas, pactos, arreglos; o la oposición que ha gobernado con Ortega y que ha sido la responsable de que esté de nuevo en la presidencia.

¿Cuál es el segundo aspecto que Le llama la atención?
“Es una exhibición de poder, solidez, demagogia cuando ofrecen tierras y fábricas, salud y educación gratuitas, también cuando dicen que nunca soltarán las riendas del Estado o sea, te están diciendo, nosotros tenemos el poder ya no pueden hacer nada.

“Luego se jactan de tener chantajeados o comprados al Cosep, a la Resistencia, a la Convergencia, a ciertos curas, de buenas relaciones con Estados Unidos, hablan de 1.2 millones de militantes y que a los alzados los van a aplastar el Ejército Nacional y los combatientes históricos, que equivale decir, la Seguridad del Estado. Hablan de tener el dinero venezolano, en otras palabras, tenemos el dinero venezolano, tenemos un poder inmenso”.

¿Por qué crees que el orteguismo teme una escisión en sus filas?
Hassan fundamenta su tercera tesis cuando afirma: “Lo novedoso es que el documento habla de trabajar para evitar el divisionismo en el FSLN, es novedoso porque uno no lo puede ver desde afuera. Ahí hay tres cosas; luchar contra el divisionismo, erradicar a los infiltrados en el Estado y en el partido. Eso significa perder el trabajo en el Estado si estás hablando más de la cuenta.

“Lo tercero es evitar las deserciones, adoctrinando a los compañeros es decirle a la gente lo que debe hacer o hablar. Esto último no se percibe afuera, y es lo que me hace pensar que el documento es verdadero”.

¿Significa que el orteguismo es vulnerable?
“Yo creo que el orteguismo no es un gobierno fuerte, solamente unos cuantos cientos de hombres son los que rodean a Ortega y que están distribuidos en los diferentes poderes del Estado, como la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia, en la Contraloría. Yo creo que la Policía ya está sometida con quién sabe qué tipos de arreglos y acuerdos.

“Ortega no cuenta con un Ejército pretoriano como lo tenía Somoza, tampoco nos vamos a engañar que no tiene sus simpatizantes, pero es más profesional”.

El Ejército
En el “Documento de la Secretaría” se usan los siguientes términos: “Los CPC, Jóvenes Sandinistas, los Comité de Base, y todas las demás fuerzas partidarias con el apoyo incondicional de los hermanos del Ejército y la Policía Nacional deben estar atenta y vigilante, siguiendo las instrucciones emanadas por la Secretaría del Frente Sandinista”.

Respecto de la lealtad a Ortega, ¿Cómo es la relación del Ejército, tomando en cuenta lo anterior?
“Este Ejército tiene sus propios intereses al margen de los que tiene Daniel Ortega. En tiempos de Somoza, la Guardia Nacional tenía intereses comunes a los de Somoza, además, éste no les daba mucho campo de acción.

“Este Ejército, durante los 16 años que pasaron sin que Ortega estuviera en la presidencia, tuvo tiempo para desarrollar una cantidad de intereses propios. Ortega ahora les da negocios, plata del INSS para que desarrollen proyectos, tratando de desarrollar intereses en común, de manera que los mandos del Ejército digan que les conviene que esté Ortega”.

¿Ve inseguridad en el orteguismo para la reelección de su líder?
El ex miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional que gobernó Nicaragua entre 1979 y 1984 sostiene: “Este gobierno no es sólido, no pueden hacer lo que les dé la gana por eso recurren a la compra de diputados y aunque muestran optimismo, en el fondo se ve que no están tan seguros de poder hacer esas compras. Refleja inseguridad también el peligro de las disensiones internas que provoquen divisiones. Eso significa que dentro del Frente hay corrientes que se están moviendo en oposición a la reelección de Ortega”.

Para conocer esas interioridades basta escuchar las conversaciones privadas de los orteguistas, cambios de actitud de algunos funcionarios que no están tan contentos, pero es difícil pulsarlo.

Por eso, en el “Documento de la Secretaría” se habla de alternativas cuando afirma: “Impulsar decididamente la candidatura del Comandante Daniel Ortega, para un segundo mandato, estar preparados con el plan B, por cualquier contingencia o presión exterior (…)

¿Qué significa estar preparados para un Plan B, según el documento?
“No puedo imaginar que puede significar un Plan B. Yo creo que ésta es una manera de jactarse, tratan de transmitir una sensación de seguridad”.

Pero ha sido usual en la historia del FSLN hablar de un Plan B en sus acciones, incluso usted que estuvo en la alta dirigencia
“En estas circunstancias no veo que se trate de un Plan B; por ejemplo que Ortega renuncie a la reelección, no lo veo. Pero también puede ser el hecho de echar mano de otros candidatos como Rosario Murillo o Rafael Antonio Ortega Murillo, de no ser posible y eso sería una derrota, por lo tanto no creo que exista un Plan B.

“Yo más bien creo que el Plan B será profundizar lo que han venido haciendo, violentar más la Constitución, usar la fuerza y la ilegalidad para que Ortega se reelija. Ocupar y manejar al Ejército”.

Casualmente esta semana que concluye, el orteguismo terminó de dar el peor golpe político a la Corte Suprema de Justicia al nombrar a personas que ni siquiera han ocupado cargos de jueces con la figura de Conjueces, hecho que si bien es cierto está basado en una ley, ésta no está reglamentada para especificar las funciones, límites y circunstancias en que estos personajes deben intervenir, además que no existen causales normales en la ausencia de los magistrados liberales, sino un problema político de fondo.

El documento habla de no negociar nada en absoluto relacionado al Consejo Supremo Electoral, ¿Qué significa eso?
No tocar a Roberto Rivas, seguir haciendo las cosas como ahora. Hay que recordar que cada vez Arnoldo Alemán es un socio disminuido. Eso también es un alarde de poder y de soberbia, decir, tenemos el poder”.

“Usted cree que el FSLN está en la misma situación de la oposición por el problema de no encontrar candidato idóneo?
“Ellos van con Daniel Ortega, no veo variantes, pero no creo que se vaya con sólo la sentencia de octubre de la CSJ que declaró inconstitucional el artículo 147; si no logran esos 56 votos, no le queda más camino que poner a incondicionales de su familia; Rosario Murillo o el hijo mayor que quien le maneja las empresas y los negocios.

“Creo que si Ortega se lanza con una inconstitucionalidad, la comunidad internacional va a reaccionar y seguiremos perdiendo más apoyo, más que lo que hemos perdido hasta hoy.

“La reacción será más fuerte y eso significa aislamiento diplomático y económico, Ortega sabe que la ayuda de Chávez no es eterna”.

¿El FSLN estaría interesado en una Constituyente o en un referéndum?
“Al Frente no le interesa un referendo, ellos están claros que más de un setenta por ciento de la población votaría en su contra, la gente diría no a la reelección para él y en una Constituyente tampoco creo estén interesados, tienen una Constitución que más o menos la han acomodado a sus intereses, a su conveniencia. En cambio, a la Constitución hay que hacerle cambios como el porcentaje para ganar y eso no le conviene a Ortega. Sería como abrir una Caja de Pandora.

“Los sectores como la Coalición Democrática están de acuerdo en que la Constitución necesita reformas, al menos echar para atrás esas reformas que le permiten ganar con un 35% y no un 50”.

En el documento se refieren a los alzados en armas. ¿Cómo se interpreta esto si el Ejército lo niega?
“Eso significa, en primer lugar, que existe un reconocimiento del gobierno sobre la existencia de los grupos armados, a la vez, reconocen sus causas, es un reconocimiento implícito. Hablan de que los van a aplastar con el Ejército y los combatientes históricos, es más un alarde de poder.

¿Crees que sea una solución aplastar a los rearmados con el Ejército?
“Nunca será una solución, lo que deben tener en cuenta es que las dictaduras terminan cayendo, aun así usen la represión, la corrupción, al final terminan cayendo. No veo al Ejército masacrando a campesinos que colaboren con los alzados a como lo hacía Somoza”.