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Un aparente “bloqueo deliberado” en el Poder Legislativo ha mantenido engavetado el dictamen unánime de la Ley de Conjueces desde hace más de dos años, pues el proyecto de ley estaba en la Primera Secretaría de la Asamblea Nacional desde el 29 de enero de 2008, sin que se haya puesto en agenda desde entonces.

El diputado independiente, Salvador Talavera Alaniz denunció la maniobra, sin embargo, prefirió no acusar a nadie en particular y atribuyó el “estancamiento” de la ley a un “descuido” de sus colegas liberales.

Para Talavera, de haberse aprobado la Ley de los Conjueces, ahora estaría en vigor y la misma evitaría la crisis por la que atraviesa actualmente la Corte Suprema de Justicia, CSJ.

No obstante, el presidente de la Comisión de Justicia, José Pallais Arana, confirmó que el entonces vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Rafael Solís Cerda, en contubernio con el jefe de bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, Edwin Castro Rivera, solicitaron al Presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez Téllez “bloquear” el proyecto de ley “porque “Payo” Solís no estaba de acuerdo en la forma cómo estaba redactada la ley”, dijo Pallais.

Ley fue devuelta
El tres de abril de 2008, por decisión de la Junta Directiva, el primer secretario del Parlamento, Wilfredo Navarro Moreira, devolvió al presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos, José Pallais Arana el dictamen de la Ley de Conjueces, alegando que “se complete el proceso de consulta siguiendo los procedimientos que establecen los artículos 98 y 99 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo”.

La decisión la tomó la Junta Directiva durante una reunión que sostuvo con los jefes de bancada del Parlamento el seis de febrero de 2008. Según Pallais, en esa reunión, por mayoría de votos, cuatro miembros de la Junta Directiva decidieron devolver el proyecto de ley a la Comisión de Justicia
Consulta no se hizo adecuadamente
“El diputado Edwin Castro, miembro de la Comisión de Justicia y jefe de Bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, expuso en esa reunión que las consultas fueron hechas vía correo electrónico y no se realizaron consultas personales ni se obtuvieron respuestas oficiales de la Corte Suprema de Justicia, cuyas opiniones enriquecerían el dictamen del proyecto de ley”, se lee en la carta que envió Navarro a Pallais con fecha tres de abril de 2008.

Pese a la observación del diputado Edwin Castro Rivera, su firma aparece respaldando el dictamen que Pallais envió a la Primera Secretaría el 29 de enero de ese mismo año. El sello de recibido en Primera Secretaría muestra las 4:00 de la tarde.

“Ayer (el miércoles) le pregunté a Wilfredo Navarro cómo fue la votación en la Junta Directiva, en esa reunión del 6 de febrero, y me dijo que él se opuso a devolver el dictamen”, explicó Pallais.

Movimientos raros
“La responsable de que se creara una crisis en la Corte Suprema de Justicia es la Asamblea Nacional”, señaló por su parte, el diputado Salvador Talavera, quien señaló que “quisiera pensar que los cuatro miembros de la directiva de la oposición y los jefes las bancadas opositoras fueron sorprendidos con esta decisión de la Junta Directiva”.

Martínez hizo lo suyo
El presidente de la Comisión de Justicia, José Pallais insistió en que fue Rafael Solís Cerda quien le pidió al Presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez Téllez, que “pararan” el proceso de formación de ley porque no estaba conforme con la manera en que estaba planteada la ley.

Sin embargo, EL NUEVO DIARIO conoció de fuentes legislativas que el entonces presidente del Poder Judicial, Manuel Martínez Sevilla “puso su granito de arena”, pues también pidió que no se continuara con la discusión de la Ley de Conjueces.

La fuente insistió en que no fue sólo por petición de Rafael Solís, sino que hubo un acuerdo verbal con los magistrados liberales para que no se aprobara la ley. Por ello Martínez también llegó en varias ocasiones a la Asamblea Nacional a “hacer su parte”.