•  |
  •  |
  • END

Los dirigentes del Partido Conservador (PC) continúan enfrentándose públicamente. Ayer, el presidente departamental de Managua, Luciano García, dirigió una reunión con una facción de los conservadores de la capital, donde solicitaron a Fabio Gadea Mantilla que represente a los opositores en las elecciones nacionales que se celebrarán el año próximo.

García aseguró que durante la reunión “trascendieron del pleito partidario y se enfocaron en lo que interesa a los nicaragüenses”. Esta facción del Partido Conservador emitió una proclama en cuyo primer punto desconoce las resoluciones de las autoridades nacionales de esta organización política.

“Por el compromiso, por la restauración de la democracia en Nicaragua, esta asamblea departamental le solicita al señor Fabio Gadea Mantilla acepte ser el candidato presidencial para las próximas elecciones presidenciales como candidato de consenso de la oposición”, dice la proclama.

La reunión de los excluidos
García insistió en que el propósito de la asamblea es unir a los opositores “para combatir la dictadura de Daniel Ortega”. Ayer se formó también una comisión que dará seguimiento a los acuerdos.

Este grupo de conservadores fue excluido de la asamblea realizada el 31 de julio, calificada por ellos como una “jugada” del gobernante Frente Sandinista para dividir a los opositores, y por lo que García presentó un recurso de nulidad en la Dirección de Atención a Partidos Políticos del Consejo Supremo Electoral.

Entonces, Alfredo César, Alejandro Bolaños Davis y Azalia Avilés fueron señalados de violar los estatutos del PC y de “repartirse cargos de directivos y de elección popular al mejor estilo del orteguismo”.

En esa asamblea, César, Davis, Avilés y 12 representantes departamentales eligieron a los candidatos a diputados nacionales, departamentales, al Parlamento Centroamericano y al candidato a la Presidencia de la República. EL NUEVO DIARIO buscó ayer la opinión de Avilés, pero no estuvo disponible.