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El gobierno del presidente Daniel Ortega estaría interesado en la captación de votos en el área rural del país con vistas a las elecciones generales de 2011, y para ello dio a conocer la denominada “Estrategia de Estado para la Producción Agroecológica”, que en el campo estará coordinada por los Consejo del Poder Ciudadano, CPC.

“El Gobierno del FSLN se propone impulsar un marco institucional coherente con el campesinado para encaminar el desarrollo rural hacia una cultura de producción agroecológica y de salud…”, se lee en el documento que contiene los ejes centrales de la mencionada estrategia.

Sin embargo, pese a las buenas intenciones del gobierno por mejorar la producción de los pequeños productores, el analista político Óscar René Vargas, no puede dejar de percibir ciertos resquicios electoreros en el plan gubernamental, con la inclusión de los CPC en el proceso.

Inevitable control político
Según Vargas, es inevitable el control político gubernamental en todo lo que hace y, en el caso del área rural, tratar de llegar a la gente a través de programas como “Hambre Cero”. Además, el capítulo referido a la “Estrategia para la Seguridad Alimentaria del FSLN’, deja claro, según el analista, que se trata de una programa contaminado por la política.

El documento de 36 páginas está plagado de una serie de conceptos agroecológicos que el gobierno implementaría a través de 7,000 pequeños productores que ya ejecutan este tipo de prácticas productivas.

En el capítulo referido a la Formulación de Planes y Proyectos y la Gestión Territorial, el gobierno deja claramente establecido que las decisiones en torno a la ejecución de los mismos las tomarán “los gabinetes del Poder Ciudadano en conjunto con las alcaldías y los productores involucrados”.

Control de mercado
Según la estrategia, el Gobierno pretende establecer una especie de control del mercado interno, para garantizar el abastecimiento y actuar como estabilizador de precios.

Este elemento, aunque en pequeña escala, no deja de llamar la atención del analista Vargas, pues el Gobierno, según el documento, pretende comenzar a ejecutar los planes con los 7,000 productores que realizan estas prácticas agroecológicas e ir incrementando la cantidad de productores.

“Estabilidad y protección del mercado nacional y el fomento a la economía solidaria, estableciendo nuevas relaciones de producción hasta el consumo. Se asegurará la estabilidad y la protección del mercado nacional mediante el control de las importaciones y los mecanismos estatales de intervención del mercado”, se lee en el documento.

El fantasma de Micoin
El gobierno prevé, incluso, el control de la distribución y comercialización de la pequeña producción a través de la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos, Enabas.

“La prioridad es fortalecer la transformación local de los productos primarios… el establecimiento de los mecanismos de distribución local, el consumo de alimentos inocuos en las localidades y la comercialización hasta los mercados municipales, regionales y nacional”, se manifiesta en el mismo documento.

En general, el analista, Óscar René Vargas considera positiva la estrategia, pero el entrar en detalles se descubre algún tipo de interés de tipo político partidario y, sobre todo, insiste, de cara a la captación de votos en el sector rural.

El lado positivo
La finalidad de la estrategia, según el documento presentado “es desarrollar el establecimiento de sistemas integrales y diversificados de producción en los territorios, los cuales valoren por igual los componentes ambientales económicos y sociales”.

“Esta estrategia es la ruta de acceso al desarrollo rural de quienes producen, distribuyen y consumen los alimentos incorporados en el proceso de cuido y regeneración de la Madre Tierra”, se lee en el documento oficial.

Adicional a los programas gubernamentales, el Frente Sandinista, a través de sus diputados ante la Asamblea Nacional, deberá impulsar las iniciativas de leyes que le den el marco jurídico necesario a la estrategia gubernamental.