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Parece que Fabio Gadea Mantilla, 78 años, se ve en el espejo de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro y se dice: “Yo puedo ser mejor”. Este acérrimo opositor y empresario radial, reconocido por ser el autor de los inolvidables cuentos de “Pancho Madrigal” con las que han nacido y muerto varias generaciones, es el nuevo rostro de la oposición.

Hace un mes le propusieron ser el “candidato de consenso” y él aceptó. Su candidatura camina rápido en los medios de comunicación y con paso lento en la realidad, pues no lo apoya su partido, el Liberal Constitucionalista. En esta entrevista evita hablar de eso. Se molesta cuando se le insiste, pero evita más hablar de Arnoldo Alemán, su consuegro.

Aunque tiene poquísimas palabras para Alemán, sí es capaz de retarlo. No lo dice con todas sus palabras, pero deja entrever que podría enfrentarse a Alemán y a Ortega en las elecciones nacionales. Lo dice con una seguridad que estremece.

Ha dicho que quiere ser candidato de consenso, pero su consuegro el ex presidente Arnoldo Alemán dice que usted es bueno, pero sólo para diputado
Yo no contesto opiniones de mi consuegro.

¿No?
Lo estimo mucho y no quiero entrar en polémicas con él. Si esa es su opinión, es su opinión…

Si él no declina, no hay candidatura de consenso
Eso tiene sus bemoles, vamos a esperar. En todo caso, si todo el mundo declina y él no, pues habrá que ir con una unidad en una candidatura de consenso, que es lo que puede salvar un poco este país, lo que podría hacer la lucha frente a esta dictadura que tenemos.

¿Entonces toma en cuenta la probabilidad de ser candidato aún cuando Alemán también lo sea?
Si él no declina quiere decir que irá como candidato solo, me imagino. Hay que preguntarle a él.

¿No sería candidatura de consenso si Alemán no se une?

Si se logra que todos los demás vayan juntos y si se quiere quedar fuera, se quedará.

¿Toma en cuenta la posibilidad de que el PLC compita aparte?
Yo no. Le oigo decir a todos los partidos. Yo no decido nada. Estoy a la orden para la idea que dio Eduardo Montealegre de ir con un candidato de consenso, que pueda unir los votos del pueblo nicaragüense para poder enfrentar la candidatura de Daniel Ortega.

¿Eso implicaría enfrentarse a Alemán, quien no está dispuesto a ceder, según ha dicho públicamente?
Sí, bueno, pero no me preguntés de Alemán, ¿yo qué tengo que ver con eso? Preguntame de lo mío mi amor, yo no sé lo que va a hacer el doctor Alemán.

No puedo dejar de preguntar por Alemán, él es opositor, y tampoco podemos dejar de lado la fuerza del PLC.
Pero yo no tengo por qué opinar en relación a mi consuegro, yo tengo mis planes de ser candidato de una coalición.

En esa coalición tiene que estar el PLC porque es parte fundamental de la oposición.
Bueno, esa es una opinión tuya respetable.

No, los resultados de las elecciones dicen que el PLC es una fuerza…
Yo lo sé, si yo soy PLC, es un partido grande, pero esa es una posición suya respetable. Hasta allí lleguemos.

¿Cómo conseguirá el consenso?

Yo veo que cada vez más partidos se suman a esa idea, pero todavía está en ciernes. El mismo Montealegre no ha declinado del todo, no lo ha dicho bien, bien.

Hay varios partidos que han venido a apoyar una supuesta candidatura mía. Yo tampoco me estoy muriendo por ser candidato, lo único que quiero es el bien de mi país, tratar de componerlo, tratar de que aquí se respeten las leyes, la Constitución, de recomponer todos los poderes del
Estado.

¿Se cree capaz de hacer todo eso?

Yo no. Sólo que fuera Dios. Los hombres de este país que me van a rodear, la unidad nacional es capaz de hacer eso. Yo soy un candidato de unidad nacional, rodeado de todos los partidos, de los hombres.

¿Desde cuando le entró esa idea de ser “candidato de unidad”?
A mí no me ha entrado nada, yo participo en política desde hace años.

Pero no como candidato presidencial

Ahorita, cuando Eduardo Montealegre viene y me dice que si él renuncia a su candidatura y logra que los demás candidatos renuncien, que si yo aceptaría en ese caso ser una figura que pudiera aglutinar a la oposición en un Plan de Gobierno Nacional, una especie de doña Violeta (Barrios de Chamorro) en 1989. Allí es donde comienza, eso hace un mes.

¿Y cree que tiene la capacidad de reunir a la oposición como en el 89?
Yo no la tengo. Las condiciones del país dan esa capacidad, nadie quiere tener un gobierno como éste, sólo el sandinismo. Los demás partidos no quieren tener un gobierno dictatorial que no respete las leyes, que no haga licitaciones y autorice que se haga con los fondos del Estado lo que quiera, que en el Seguro Social hagan lo que quieran, que siga siendo caja chica.

A nadie le gusta eso, no es sólo a mí, es al pueblo, es el pueblo quien lo quiere cambiar y la prueba está que al mencionar mi nombre hay montones de gentes que han llamado con entusiasmo para apoyar esa idea que no necesariamente es una realidad ahorita, pero puede llegar a serlo.

¿De quién depende que sea una realidad?

De que se vayan decidiendo los partidos, como el Conservador que ya se decidió…

¿Y del PLC, su partido?
Pues sería magnífico que se uniera el PLC. Depende de todos los partidos, pero lo han expresado que tienen intenciones y simpatías por esto.

¿El PLC también?

No… del PLC no te puedo decir que ha aceptado, el PLC es la voz del doctor Alemán, tal vez algún miembro (se ha mostrado a favor).

Volvemos a lo mismo, ¿cómo hacer unidad si su partido que es uno de los más fuertes, sino el más, está indeciso?
Pero, ¿quién dice que no puede haber una unidad sin eso?

¿Podría haber?
Pues claro, por qué no puede haber ¿Y qué vamos a hacer si un partido no quiere entrar y todos los demás sí?

La historia reciente ha demostrado que si la oposición va desunida, por simple aritmética el Frente Sandinista gana.
Pero eso es diferente a lo que has estado viendo. Has estado viendo a un partido liberal dividido que perdió la elección por esa división, pero no a un grupo enorme de partidos alrededor de una persona que pretenda un programa de honestidad, de rectitud, de querer componer este país, eso es diferente, no hay división, vamos juntos.

¿Qué porcentaje obtuvo el PLC en las elecciones y qué dicen las encuestas?
Las encuestas ahorita son diferentes, ¿o no las conocés?

Claro, y usted sabe que en las elecciones de 2006 obtuvieron más del 25%.
Pero eso fue ayer, estas son otras circunstancias. Hablemos de hoy.

¿Qué tanto puede haber cambiado, el PLC sigue siendo fuerte en el campo?
Bueno, si vamos a hablar de la opinión de cada quien, es fuerte. El PLC es fuerte. También te puedo decir: un partido donde vaya Fabio Gadea, Pancho Madrigal, es fuerte en la parte rural, ¿o no?

¿A eso es lo que apuesta usted, al imaginario colectivo?
Yo no apuesto, allí está.

Pero la encuesta donde usted aventaja a Montealegre y a Alemán es en zona urbana
Las encuestas son importantes porque reflejan el momento en que se hacen, pero esas cosas pueden variar, para arriba o para abajo. No se trata de eso, se trata de que todos los nicaragüenses quieren un cambio y el principal problema no es de unidad o desunidad ahorita.

Estamos caminando a la unidad, el principal problema se llama Consejo Supremo Electoral. Suponte que cambian a los magistrados y ponen a otro. Son las estructuras del Consejo las preparadas para hacer fraude. Entonces ahorita yo ya hice el primer llamado, que por favor se reúnan los partidos y pidan desde ya una pre-observación electoral porque estamos viendo que el Consejo está vendiendo cédulas…

¿Hasta ahora no hay indicio que esto vaya a cambiar, qué van a hacer?
Si el Consejo no cambia y esas estructuras no se componen y no hay observadores internacionales en cantidad, el proyecto no creo que se logre.

Pero ustedes están aceptando esas condiciones, desde luego aceptan a Ortega como candidato a pesar que la Constitución se lo prohíbe.
¿Quién lo acepta?

Los opositores, usted me lo dijo hace poco.
Porque sabemos que va a ir por la fuerza, porque va a cambiar la Constitución de alguna manera. Está empeñado en ir. Eso no quiere decir que no pueda reflexionar y abrir ese Consejo, porque si no ellos mismos pierden credibilidad. Lo bueno es que haya un Consejo Electoral aceptable, no sesgado para favorecer a un partido y que venga a hacer un fraude.

¿La ALN lo apoya?

No he hablado con ellos, no he andado cabildeando, pero les he oído decir que soy un buen candidato. Lo mismo el MRS, sólo que oficialmente no ha ocurrido. Muchos sectores de la sociedad civil también expresan su complacencia, el Movimiento por Nicaragua, Hagamos Democracia…

¿Está entusiasmado con esta idea?
Voy a contestarte con toda sinceridad: soy un hombre calmo, no soy explosivo, soy un hombre serio que sé lo que estoy haciendo. No puedo entusiasmarme como me estás preguntando porque no es bueno, hay que ser cauto, hay que ser realista.

Estamos trabajando en condiciones tremendamente difíciles. No es lo mismo una elección en un país como Guatemala, Honduras, El Salvador, menos Costa Rica, a un país como éste, con un gobierno como el actual, empeñado en hacer una Revolución socialista.

¿Como que esté entusiasmado?
No. Como que me guste ser un factor importante para contribuir para que este país vuelva a ser vivible, respetable, amable, un país donde las leyes se respeten y donde el Estado no sea un botín como ha sido tradicional en América Latina, donde la cabeza sea honesta. Esa es la idea. No sé si sea utópica. Así acepté la realidad, para hacer otra cosa no, prefiero quedarme en mi radio criticando.

¿Cuánto tiempo dará para que se dé el consenso?

De aquí a noviembre, diciembre, si no, no hay nada.

¿Y si no?

Yo sigo trabajando, haciendo mis “Cartas de Amor a Nicaragua”, mi “Pancho Madrigal”, yo soy un hombre de trabajo, soy un hombre que sabe lo que es la vida, un hombre que ha sido pobre y sabe que hay que pagar la renta, que hay que llevar el sustento.