Ary Pantoja
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Pese a los pleitos internos de los partidos de oposición ayer fracasó un intento de sesión plenaria en la Asamblea Nacional, que motivó la preocupación del oficialista Frente Sandinista, y obligó al presidente del Parlamento, René Núñez Téllez, a convocar nuevamente para hoy e intentar aprobar la reforma al Presupuesto 2010 presentada por el Ejecutivo la semana pasada.

Sólo 29, de los 38 diputados del FSLN, asistieron ayer a la sesión, mientras que los opositores del Partido Liberal Constitucionalista, PLC; Alianza Liberal Nicaragüense, ALN; Bancada Democrática Nicaragüense, BDN y del Movimiento Renovador Sandinsita, MRS, no se registraron oficialmente impidiendo el mínimo de 47 legisladores presentes para sesionar.

Quiñónez insiste en coima del PLC

A pesar del triunfo opositor al boicotear la sesión, los diputados del PLC y de la ALN continuaron las mutuas acusaciones de “hacerle el lado al Frente Sandinista”.

Una vez más, el diputado de ALN, Enrique Quiñónez se defendió de las acusaciones alegando que sus colegas del PLC -y en particular a Arnoldo Alemán, no están interesados en realidad en revertir la publicación de la Constitución Política del 16 de septiembre de 2010, sino más bien en presionar al FSLN para que en la reforma presupuestaria les incluyan 32 millones de córdobas para los organismos no gubernamentales y asociaciones vinculadas al PLC.

Navarro: “Son habladurías”

El diputado del PLC Wilfredo Navarro, rechazó las acusaciones de Quiñónez señalando que son habladurías de su ex correligionario y que es el argumento que han encontrado los diputados de ALN para defenderse por las críticas “que les ha llovido” a partir de su incumplimiento al compromiso asumido por el jefe de bancada, Ramiro Silva, el día lunes 20 de septiembre para que el día martes 21 no hicieran quórum y evitar la sesión para presionar a René Núñez a que convocara a una reunión de directiva para revocar la publicación de la Constitución en La Gaceta del 16 de septiembre.

Respecto a ese compromiso, Quiñónez sólo atinó a decir que Silva firmó esa carta manuscrita por presiones de Jamileth Bonilla, y señaló que en la ALN tenían problemas de comunicación “que ya fueron superados”, un argumento que no le creyeron sus colegas del PLC.