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La mañana del 16 de septiembre, el primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, despertó con “asombro” ante la publicación de la Carta Magna en La Gaceta, en la cual se agrega el artículo 201. Dicho artículo, leído desde el orteguismo, permitiría la permanencia de los funcionarios actuales, los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, de la Corte Suprema de Justicia, de la Contraloría General de la República, y otros que forman un grupo de 25, cuyos períodos ya vencieron.

Navarro sabía desde hace más de cinco meses
Pero esa no fue la primera notificación. A las 3 y 55 minutos de la tarde del siete de abril de este año, es decir, hace más de cinco meses, el presidente del Parlamento, René Núñez Téllez, le pidió a Navarro verificara en el autógrafo original la vigencia del 201 por no haber sido derogado.

Veinte días más tarde, el subdirector general de Asuntos Legislativos, Pablo Ferrey Rivera, le envió las fotocopias de los autógrafos de la Constitución de 1987, así como las reformas de 1990 y de 1995. Todo ello a petición verbal que haría el despacho de la Primera Secretaría, relacionada con la solicitud que hizo Núñez Téllez el siete de abril. La carta de Ferrey fue recibida en la oficina de Navarro a las nueve y media de la mañana del 26 de ese mismo mes.

La documentación evidencia que Navarro, diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, sabía de las intenciones de publicar la versión constitucional del artículo 201. Este artículo es considerado por los juristas como inexistente, por considerarse de carácter transitorio, y que, en esa condición, automáticamente se deroga.

Por qué transitorio
El constitucionalista Óscar Castillo señala que la transitoriedad del artículo era porque obedecía a una situación particular, considerando que en 1990 se tomó la decisión política de adelantar las elecciones nacionales que originalmente estaban previstas para noviembre de ese año, y se trasladaron para el 25 de febrero de 1990.

Castillo recordó que al desaparecer esa situación particular, desaparece la necesidad del artículo transitorio que ahora pretende revivir el Presidente de la Asamblea Nacional a través de la publicación en La Gaceta.

Las pistas de Alemán
Al respecto, el ex presidente Arnoldo Alemán da pistas de sus consideraciones y señaló: “Esto (declarar inválida la publicación de la Constitución versión 2010), si no se logra en esta semana que hay plenario, lo que mandó a publicar (René) Núñez sin la firma del secretario, quedaría prácticamente aceptado por la complicidad de los miembros de ALN. Ustedes tienen la lista de personas que votaron y ya sabían del compromiso que había”, señaló Alemán.

Lavada de manos
El ex mandatario, a su vez, aseguró que no respondía si los funcionarios electos por el PLC, magistrados y contralores, se acogían al amparo del 201.

“Esa ya es disposición de los señores magistrados, nosotros somos respetuosos. Ellos dejan de participar en los partidos políticos. Nosotros si hacemos invitaciones por criterios jurídicos, que nos informen. Por eso, la responsabilidad está en la Asamblea Nacional”, señaló Alemán, al responder sobre la actuación de los funcionarios de tendencia liberal.

Funcionarios pegados a su líder
Estos funcionarios, Gabriel Rivera --quien renunció a su diputación-- y Dámisis Sirias, por la CSJ, se reúnen con Alemán y con las autoridades del PLC en su casa hacienda El Chile, en discusiones políticas, y junto a los demás magistrados participan de la convención liberal. Igual, los ex contralores Lino Hernández y Francisco Guerra. El magistrado de facto Luis Benavides, poco antes de comprobar la “dureza” de la calle, era asiduo visitante de la Fundación “Arnoldo Alemán”.

En los pasillos de la Asamblea Nacional, no es muy difícil que fuera de grabación adviertan que el FSLN está por conseguir los 56 diputados, y que la negociación por los funcionarios públicos se dará en cuestión de semanas.

El gobierno ha demostrado su avance muy bien. Pasó de 38 diputados que sacó en las elecciones de 2006, a disponer de una reforma al Presupuesto General de la República, PGR, con carácter de urgencia, donde contó con 52 votos. Aunque su apoyo se mantiene intermitente con sus aliados de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, que tienen siete legisladores; los de la Bancada Unidad Nacional, BUN, que tiene seis, y el de su propia creación, el diputado Alfredo Gómez Urcuyo.

Los que quedan en el PLC y sus perspectivas
Veintiún diputados han quedado bajo la bancada PLC, de 25 que resultaron electos en 2006. La mayoría espera tener su cupo ganado y buscará un espacio, la diputada aliada, Jamileth Bonilla, muy cercana al caudillo Alemán.

Los que han emigrado son cinco, tres en la BUN, casi incondicional al FSLN, entre ellos, la diputada Ana Julia Balladares, el diputado por Río San Juan, Carlos Olivas, y el diputado Guillermo Osorno Molina. A su vez, los ahora ALN, antes de la bancada Democrática Nicaragüense, Enrique Quiñónez y Allan Rivera.

El enigma de los cuatro votos restantes
Extraoficialmente conocimos, de fuentes del PLC, que un plan sería el “libretazo” de al menos tres diputados de esa bancada, que aprobarían la reforma constitucional que permita la reelección presidencial. De fuentes de la ALN, señalan que algunos votos pudieran salir de la bancada de Eduardo Montealegre.

Pero al análisis de los hechos, observemos quiénes tienen posibilidades de ser reelectos en el PLC. El ex presidente Alemán, desde inicios de año, aseguró que los 21 diputados que le acompañan han hecho una gran labor y que merecen la reelección.

La pugna en “Las Minas”
En la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN, en la zona conocida como “Las Minas”, un bastión liberal de donde sale el representante del PLC, la lucha por la diputación comenzó hace meses. A inicios de octubre, juntos organizaban y hacían propaganda, el alcalde de Siuna, Julián Gaitán, y el ex alcalde de ese municipio, Dennis Flores.

Ahí el chance para el actual diputado Víctor Duarte es menor. La guerra por el control de las estructuras del partido y la obtención de adeptos está adelantada, y el mismo Duarte no manifiesta mucho entusiasmo.

Duarte quiere ser magistrado
Según Duarte, habrá que ver qué pasa, y si sus bases se lo piden lanzaría su candidatura, pero que su sueño es llegar a ser magistrado del Consejo Supremo Electoral, CSE. Según Duarte, buscaría cómo entregar cédulas a los miles de nicaragüenses que viven en las comunidades lejanas, a las que el actual Poder Electoral les niega la ciudadanía.

Víctor Duarte fue el primero que denunció dentro del PLC la compra de votos para los diputados, cuando reveló la conservadora cifra de 300 mil dólares por voto. Igual denuncia hizo el diputado leonés José Pallais Arana.

Además, de acuerdo con los registros históricos, el turno a la diputación en la RAAN le correspondería a Gaitán, quien según el conteo del PLC en ese departamento resultó electo en 2006, pero al final, el informe del CSE lo dejó a 100 votos por culpa del famoso 8% que desapareció, y mediante el cual el FSLN obtuvo dos curules en esa región.

Los casos de León y de Porfirio Castro
El PLC hizo su respectivo reclamo, pero no fue tan ofensivo como la defensa del voto en León, donde el PLC a duras penas logró sacar un diputado, el mismo Pallais, con la mínima del cociente electoral de ese departamento.

Por otro lado, hay quienes señalan al diputado Porfirio Castro, del departamento de Matagalpa, quien estuvo involucrado en el escándalo de la legisladora sandinista Xochitl Ocampo, por comentarios supuestamente inadecuados. Castro tampoco muestra mucho entusiasmo por su reelección. Según él, falta mucho para las elecciones y no se concentra en ello todavía.

La situación del representante de Estelí, Ulises Alfaro, para ser reelecto, no es la mejor, pues llega a la curul como suplente del ahora magistrado Gabriel Rivera. No pudimos contactarnos para consultar sobre sus aspiraciones para la próxima legislatura.

En Managua, la lucha por la diputación pudiera centrarse entre el legislador Miguel Meléndez y su suplente Léster Flores, actual Secretario de Organización y con mayor protagonismo que Meléndez, quien pudiera tener menores oportunidades para esta ocasión.

Primarias donde no crean conflicto
Por otro lado, el PLC, inmerso en el discurso de las primarias, organiza comicios internos para elegir a los candidatos a diputados departamentales. Esta vez lo hará únicamente en cinco departamentos donde no alcanzó ni un solo diputado en las elecciones generales de 2006: Chinandega, Granada, Carazo, Rivas y Río San Juan. En este último, el único representante es aliado del orteguismo.

En Chinandega, obtuvo el 11% de los votos, con 18,878 por detrás de los 83,778 del Frente Sandinista, y de los 64,913 de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, entonces liderada por Eduardo Montealegre.

Le sigue el departamento de Granada, donde obtuvo el 17%, con 13,650 votos por detrás de la ALN, que obtuvo el 41%, y el FSLN el 33%. En el caso del departamento de Carazo, el PLC obtuvo el 14%, con 11,775 detrás del FSLN, que obtuvo el 37%, y de la ALN que obtuvo el 36%.

En Rivas obtuvo el 13%, ante el 39% del FSLN y el 41% de la ALN. En estos departamentos ya inician los cabildeos, y la primera fórmula en inscribirse fue la de Adolfo “Popo” Chamorro por el departamento de Carazo.

El sistema, según Alemán, podría ser con padrón abierto. “¿Cómo es el sistema? ¿Con padrón abierto?”, preguntó Alemán a Chamorro el lunes 20. Éste titubeó un momento y dijo que sí. Al parecer, Alemán y el PLC no temen que el FSLN vote por el candidato que le sea más favorable.