•  |
  •  |
  • END

Cuando los opositores firmaron el acuerdo Metrocentro II, nunca imaginaron el “decretazo” ejecutivo 03-2010, que prorrogaba en sus cargos a funcionarios públicos, cuyos cargos estaban vencidos; o la Constitución Política con el “resucitado” artículo 201, de 1987, que transitoriamente establecía la permanencia de magistrados y de representantes de instituciones del Estado, mientras sus sustitutos no tomen posesión, y que sólo era aplicable para esa ocasión.

“Creíamos que íbamos a arrinconar al Frente Sandinista, que lo íbamos a hacer ceder”, opina el diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, Ramiro Silva, quien reconoce que más bien es la oposición la que terminó arrinconada “por el actuar de hecho del Frente Sandinista”.

El “manejo” de ALN

“Metrocentro II fue la soga al cuello que nos pusimos nosotros mismos, los de la oposición, porque no dejamos un margen para negociar con el Frente Sandinista, pues queramos o no, hay que negociar con el Frente, porque las fuerzas democráticas no tenemos los 56 votos”, señala Silva.

Este diputado refiere que nunca imaginaron un “decretazo” o un “gacetazo”; sin embargo, cabe aclarar que su bancada ha sido señalada de ser aliada del Frente Sandinista, porque en varias ocasiones ha roto quórum cuando la oposición intenta meter en el Orden del Día los proyectos de ley que buscan anular el decreto ejecutivo 03-2010 y la publicación de la Constitución con el artículo 201 de 1987.

Bolaños no cree en el veto

Para el diputado conservador, Alejandro Bolaños Davis, “Metrocentro II inventó el veto”, pues en los últimos años se había establecido en el país la elección de funcionarios públicos por cuotas divididas entre el partido gobernante y la oposición, sin que una de las partes vetara los candidatos de la otra.

Pero hay diputados que creen que Metrocentro II se puede cumplir, aun sin vetar las candidaturas propuestas por el partido de gobierno, entre ellos el polémico presidente de facto del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas.

El reto de la BDN

La Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, retó el pasado lunes a la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, especialmente al presidente Daniel Ortega, a someter a votación a los candidatos que estén propuestos, pero sin elegirlos en combo como insiste el oficialismo, sino uno por uno como lo establece la Constitución Política.

Según el diputado BDN, Javier Vallejo, la propuesta está basada en el respeto a la Constitución Política, pues ésta en su artículo 138, referido a las atribuciones de la Asamblea Nacional, establece en los numerales 7, 8 y 9 la elección de los magistrados del CSE; de la Corte Suprema de Justicia, CSJ; de la Contraloría General de la República, CGR, y de otras instituciones del Estado, en listas separadas propuestas para cada cargo.

PLC disiente

Sin embargo, el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, José Pallais, ve la propuesta de sus homólogos de la BDN como una forma “encubierta” y “tímida” de romper con Metrocentro II.

Según Pallais, si dicho planteamiento es firme, “corresponde pensar en una salida que incluya la permanencia de Roberto Rivas en el Consejo Supremo Electoral”, y la de su partido sería la de aceptar la reelección de Rivas, pero dejando al menos a tres magistrados de tendencia democrática, es decir, que resulten del consenso entre la oposición, más uno de consenso con el oficialismo, el cual, según él, sería “el pie de la balanza”.

La candidatura de Rivas ha sido la piedra en el camino para la elección de los 25 funcionarios públicos, pues mientras el FSLN insiste en ella, Metrocentro II establece la no reelección de ninguno de los magistrados del Poder Electoral.

Pallais reconoce que el PLC siempre ha estado dispuesto a una salida que contempla negociar una cuota de tres magistrados para el partido de gobierno, tres para la oposición y uno de consenso.

“Sabemos que abrir eso significa permitir la posibilidad de que Roberto Rivas salga electo como magistrado, aunque probablemente no como Presidente. Muy mal haríamos al engañarnos nosotros mismos y a los ciudadanos, nosotros nunca lo hemos hecho”, dice el diputado liberal.

Uno por uno es “exposición al peligro”
“Yo no veo al Frente Sandinista --y Eduardo lo sabe perfectamente-- aceptar que la votación sea uno por uno, el Frente Sandinista y la oposición estamos clarísimos de los riesgos de una votación individual, porque así el balance se puede quebrar en beneficio de uno o en beneficio del otro”, sostiene Pallais.

Los diputados Ramiro Silva y Alejandro Bolaños Davis coinciden con la salida que plantea Pallais; no obstante, el diputado conservador advierte que la cuota de la oposición no debe ser puesta sólo por el PLC --como ha sido desde el pacto Alemán-Ortega de 1999--, sino por la sociedad civil, “para que no se repitan otro René Herrera, José Marenco, Roberto Rivas y Luis Benavides”.

Silva, por su parte, se muestra más escéptico respecto a la forma de elección de los funcionarios públicos, pero dice que “por las circunstancias políticas” la más probable es la elección en combo de tres, tres y uno de consenso.

Lo que quiere el Frente, aunque no quiera Dios

“Yo no creo que sea uno por uno. Si Dios quisiera y pensáramos como país, como Nicaragua, sería lo más saludable, pero por las circunstancias políticas y por la posición que tiene el Frente… ellos han expresado que lo quieren en un solo combo”, señala Silva.

Este diputado asegura que “lo más salomónico” es que la cuota de la oposición sea consensuada entre la BDN, el PLC y la ALN, pero reconoce que eso es “difícil”, “porque el PLC no quiere perder su cuota, la BDN quiere ser nuevo actor, y también ALN quiere ser nuevo actor en la política criolla de este país”.

Si pactan… mejor

Pero, contradictoriamente, también señala que “ puede ser que en diciembre haya una sorpresa”, porque el PLC o la BDN pueden negociar con el Frente Sandinista, ante lo cual la ALN no se molestaría, sino que más bien los felicitarían, porque estarían terminando con la crisis que se vive en la Asamblea Nacional.

Silva también afirma que como jefe de la Comisión Especial de Nombramientos, el Consejo Superior de la Empresa Privada y la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Amcham, le plantearon la necesidad de elegir a los 25 funcionarios públicos.

“Como empresa privada lo que les interesa es que aquí haya un clima de inversión, entonces, decían: si ustedes logran los 56 votos y elijen, bienvenidos sean, nosotros vamos a estar de acuerdo sin importar la forma”, asegura el diputado.

EL NUEVO DIARIO buscó la posición del FSLN a través del diputado José Figueroa, pero pese a que se le hizo saber nuestra intención a través del encargado de prensa de la bancada, el legislador se negó a dar declaraciones al respecto.

El MRS y la Coordinadora

Para el diputado del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Víctor Hugo Tinoco, una elección en combo sólo tiene sentido si hay “un acuerdo político democrático en donde se logre que la mayoría de los miembros del CSE y de los otros organismos sean independientes”.

“Si no, ¿para qué vas a elegir dos democráticos y cuatro que le hacen caso a Daniel Ortega? Mejor que se quede con los seis”. ¿Qué ganancia tenés al llegar a una negociación con el orteguismo donde el orteguismo va a seguir dominando el CSE, y simplemente le habrán validado, legitimado su dominio”?, reprocha.

La enlace nacional de la Coordinara Civil, CC, Luisa Molina, se niega “a estar analizando esas propuestas que (los diputados) se sacan de la manga de la camisa, porque lo que hacen es respaldar los intereses partidarios y no los intereses de la ciudadanía”.

Además, ante la propuesta del diputado Bolaños Davis, referida a que la cuota de la oposición sea puesta por la sociedad civil, Molina asegura que su organización no participará en “la repartición de cargos”, pues lo que les interesa es que se cumpla con lo que dice la Constitución.

Combo es por desconfianza

El constitucionalista y analista político, Cairo Manuel López, explicó la principal razón de la elección en combo, con lo cual –dijo-- la reelección del polémico Roberto Rivas sería casi inminente, y señala, además, que la elección de los 25 funcionarios públicos está cerca.

¿Cuál es la razón de la elección en combo?
La desconfianza. Cuando se ha logrado una mayoría de 56 votos --que es bastante difícil conseguir en la Asamblea Nacional--, la mejor manera de asegurarse ha sido la de realizar elecciones en bloque.

¿Con la elección en combo sería inminente la reelección de Roberto Rivas?
Tratando de leer entre líneas la declaración del diputado Pallais, cuando dice que la propuesta de Eduardo Montealegre rompe los acuerdos de Metrocentro II, dejaría en libertad al PLC y podría optar también por respaldar la candidatura de Roberto Rivas y de los otros propuestos por el Frente Sandinista.

¿La elección en combo significa que los poderes en instituciones del Estado van a seguir partidizados?
Podría darse, pero habrá que ver la calidad de negociación que pueda realizarse con cualquier de las bancadas, si alguna bancada veta al candidato presentado por otra bancada o sencillamente suma los votos. Bastante difícil precisar si habrá veto mutuo o condicionamientos.

Creo que esto está bastante avanzado. Cuando ha comenzado a rumorarse que pueden elegirse en grupo, es cuando ya está avanzada la mayor parte del camino. Me parece que puede ser una elección a lo sumo en noviembre, porque los organismos internacionales y sectores económicos en el país están demandando una estabilidad, y la estabilidad pasa por tratar de volver a la institucionalidad del país.