Matilde Córdoba
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En su afán por reunir a las facciones opositoras, Víctor Boitano Coleman y Jaime Arellano redactaron una “Plataforma programática de la Unidad Nacional Opositora”, que, según ellos, será firmada por las diversas fuerzas políticas representadas en el Parlamento.

“Nosotros, ciudadanos comprometidos con nuestro país, que estamos en contra de la forma totalitaria con que el actual gobierno del partido FSLN-orteguista”, comienza la carta que Boitano Coleman, coronel retirado y acérrimo opositor a la Administración sandinista, difundió a finales de la semana.

A lo largo de la comunicación insisten en la necesidad de que los opositores se unan para “volver a encarrilar la institucionalidad democrática en Nicaragua”.

“Hacemos un llamado a todos los partidos, movimientos y organizaciones políticas a participar en el relanzamiento de este proceso y apoyar la propuesta de la Plataforma programática de la Unidad Nacional Opositora”, agrega.

Entre los planteamientos propuestos por los opositores está “la apertura de una mesa de diálogo”, establecer “una tregua que termine con los ataques de la oposición”, nombrar una “comisión nacional de notables para garantizar este proceso” y elegir a un candidato y una casilla.

Boitano Coleman propone como “garante” de estos acuerdos al Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, y al representante de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Marcos Carmona.

Hasta la fecha, ninguna fuerza política se ha mostrado anuente a aceptar los planteamientos antes descritos. El Partido Liberal Constitucionalista, PLC, será representado en las próximas elecciones por Arnoldo Alemán; mientras el diputado ante el Parlamento Centroamericano, Parlacén, Fabio Gadea Mantilla, tiene el apoyo de la otra facción de opositores.

Boitano Coleman y Arellano no militan en ningún partido ni tienen trayectoria política, incursionaron en este ámbito a través de los medios de comunicación: Boitano cuando se retiró del Ejército de Nicaragua y escribió un libro criticando a la institución armada, y Arellano, tras ser sacado de un canal de televisión por presiones gubernamentales.